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Acusa el secretario de Salud al gobierno zeferinista de dejar 293 obras inconclusas

En cinco de las siete regiones de la entidad están los centros de salud que la administración de Zeferino Torreblanca Galindo dejó inconclusos, informó el secretario de Salud estatal Lázaro Mazón Alonso, quien además dijo que durante la administración gubernamental pasada, había dinero para construir otros hospitales como en Arcelia pero nunca fueron ejercidos. Durante el encuentro con miembros del Colegio de Licenciados y Posgraduados en Derecho del Estado de Guerrero, realizado en el hotel Crowne Plaza, Mazón Alonso destacó que la entidad encabeza la lista de muertes maternas en el país con 60, diez más que el año pasado; que Guerrero ocupa el primer lugar en mortalidad infantil y desnutrición; y el cuarto lugar en obesidad. Informó en entrevista posterior a su exposición ante los integrantes de licenciados, que se contratarán cien médicos generales y a 200 enfermeras de las regiones donde se requieren para brindar atención en comunidades. Acotó que buscan que los nuevos trabajadores de la Secretaría de Salud Estatal (Ssa) sean de las regiones donde trabajarán para evitar gastos de traslado y un arraigo en sus regiones. “Vamos a contratar a médicos y enfermeras para que funcionen las 24 horas, todos los días, inclusive sábados y domingo; esta es una forma de desconcentrar la atención de los hospitales porque llega mucha gente que pudo ser atendida en centros de salud”, declaró. Acerca de las 293 obras inconclusas que dejó el gobierno de Zeferino Torreblanca, detalló que “van desde los centros de salud, lugares que estaban cayéndose y que se aplicarían recursos a los lugares (…) porque en el papel nos mostraban todas las obras, pero la realidad es que hay faltantes de 10 a 15 mil pesos, hasta de un millón”. Respondió que las obras inconclusas están en las regiones de La Montaña, Costa Grande, Costa Chica y Tierra Caliente; muchas de ellas enfocadas a sustitución del edificio, reparaciones o compra de material faltante, sin embargo acusó que hubo cambio de equipo de especialidad y ahora se está integrando un diagnóstico para saber cuánto costará devolver equipos de donde fueron extraídos. “Eran como 340 y tantos millones de pesos que estaban guardados (en la federación) y que no había sido utilizado y que estaba asignado para, por ejemplo remodelar el hospital de Arcelia, tal como me dijo el actual secretario de Salud federal, Salomón Charkovitsky que hicieron un llamado para que fueran a liberar el recurso y no lo hicieron”, se quejó. Sobre la necesidad de contratar médicos especialistas en hospitales generales de la entidad, respondió que se han contratado cinco médicos de especialidad a recomendación de directivos de los nosocomios. “Estamos contratando más médicos en Tierra Caliente que es donde más teníamos problemas, en el hospital de Rena y el General de aquí, ya llegaron más especialistas y logramos liberar un recurso para esto (…) porque queremos mantenerlos al menos durante el período que nosotros estemos”, expuso Mazón Alonso. Sobre la designación de los nuevos directores del hospital Donato G. Alarcón y de la Clínica Avanzada de Atención Primaria a la Salud (CAAPS) y la presunta intervención de dirigentes del Partido de la Revolución Democrática (PRD) para los nombramientos como cuota política, Mazón Alonso señaló que “el PRD no debe meterse, porque la salud no tiene colores”. Finalmente comentó que no conoce a los nuevos directores del hospital Donato G. Alarcón, Juan Carlos Hernández Luna y de la CAAPS, Aniceto Leguizamo Dimas.

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