Niegan vecinos de la colonia Jardín que no se fumigue por la inseguridad en la zona
Abel Salgado
Vecinos de la colonia Jardín, en sus tres secciones Palmas, Azteca y Mangos, niegan que por la inseguridad no entren a sus calles las brigadas de fumigación para abatir al mosco transmisor del dengue y chikungunya.
Señalaron que ellos estaban “olvidados” por las autoridades, porque la falta de servicios, como recolección de basura, agua y alumbrado público, es una constante.
La señora Luz del Carmen Torreblanca Palacios consideró que la inseguridad no era exclusiva de la colonia Jardín, sino del municipio, y era un “fenómeno del siglo” nacionalmente.
Desechó lo declarado por funcionarios estatales y municipales, de que grupos armados no permitieran la entrada de brigadas de fumigación, denunció que antes calificar a Jardín como zona insegura para el sector Salud, se deberían aplicar los servicios públicos municipales, como la recolección de basura y agua potable.
Dijo que si la población tuviera agua en sus tuberías, no utilizaría cubetas o tinacos improvisados, donde se reproduce el mosco transmisor del dengue o chikungunya.
Otro de los puntos, que dijo sí propiciaba la inseguridad era el alumbrado público, pues en las calles de mayor tránsito no contaban con lámparas en servicio, precisó que eso inhibiría la delincuencia, pero no encontraba relación con la falta de fumigación en la zona.
Uno de los factores para la propagación del mosco transmisor del dengue y chikungunya, era que Saneamiento Básico no pasaba con regularidad y esto provocaba que la gente guarde por más tiempo su basura, la queme o que la almacene.
Señaló que regularizando estos dos servicios, se disminuiría el contagio de enfermedades por vectores, que en los últimos tres meses contagió a la población.
Luz del Carmen Torreblanca calificó como una “mentira” que la delincuencia organizada prohibiera la entrada de los trabajadores del sector Salud, porque en calles como la Flamboyán, una de las más concurridas y abiertas, no habían pasado a fumigar.
Expresó que un ejemplo del “vil abandono” de las autoridades municipales y estatales era que en los centros de Salud de Palmas 1, Palmas 2, Azteca y Reforma Agraria, no tenían medicamentos ni personal, y eso no tenía relación el crimen organizado.
Consideró como una excusa de los gobiernos, para justificar la desatención en la zona poniente del municipio.




