Recibirá hoy Federico Vite el Premio Nacional Ignacio Manuel Altamirano
El escritor, articulista de El Sur, obtuvo la distinción con su obra Temperamento, “por su impecable redacción, manejo de tensión dramática, estructura y profundidad de sus personajes”
Anarsis Pacheco Pólito
Chilpancingo
La entrega del séptimo premio Nacional de Novela y Poesía Ignacio Manuel Altamirano en la ciudad de Tixtla, a los escritores Federico Vite y Balam Rodrigo se pospuso ayer por los trágicos acontecimientos en Chilpancingo, en los que fallecieron dos estudiantes de la normal rural de Ayotzinapa y hoy se realizará la premiación a las 12 del día. Federico Vite, colaborador de esta casa editorial, obtuvo el primer lugar en el séptimo premio Nacional de Novela y Poesía Ignacio Manuel Altamirano con la obra literaria Temperamento, ganadora “por su impecable redacción, manejo de tensión dramática, estructura y profundidad de sus personajes”. El novelistas originario de Apan, Hidalgo, pero radicado desde muy temprana edad en el barrio de Petaquillas en el puerto de Acapulco, ha publicado diversas noveles entre ellas Fisuras, De oscuro latir y Entonces las bestias, por mencionar algunas. “Uno no sólo puede vivir de escribir, si no hay dinero, se tienen que hacer trabajos por fuera, quiero decir se hacen libros, pero los premios siempre son importantes porque te permiten tener un colchón que te ayuda a vivir dos o tres meses”, comentó el ganador del certamen nacional. Explicó que un escritor siempre tiene que invertir en comprar libros, aparte de pagar los gastos normales, como la renta y la comida, pues estas inversiones son los motivos para participar en los certámenes. “Los concursos son un bolado, uno no tiene la garantía de ganar, en este caso la competencia es mayor porque se califican trabajos no sólo de Guerrero “, señaló. Comentó que es injusto que los escritores que escriben universos paralelos a la realidad que tenemos, tengan que recurrir a este tipo de certámenes para vivir, pero es una problemática que se vive en toda Latinoamérica no sólo en nuestro estado, salvo que se viva en Italia, Bélgica u otro país primer mundista. Mencionó que el escritor de nuestro país o cualquiera en Latinoamérica asume desde un principio a lo que se enfrenta, cuando quiere dedicar su vida a las letras, pues las carencias siempre están presentes. “Los escritores siempre tiene un trabajo paralelo, como reportero o como maestro, pues en el proceso de escribir los libros las casas editoriales no te ayudan, solo hasta que vendes un tiraje grande”, indicó. Explicó que las editoriales ayudan ya después de escribir un libro y no toman en cuenta el proceso al escribir un libro, pero sería importante que las editoriales cambiaran su forma de trabajar, aunque los certámenes son un bolado fabuloso. “Guerrero aparece en un mapa geopolítico muy interesante, pues a comparación de otros estados no estamos tan mal porque existen varios premios que se otorga a la literatura nacional y estatal”, subrayó. Comentó que nuestro estado se ve que se está invirtiendo en el sentido de generar certámenes literarios, pero no sabe qué tan mal esté si no siempre son ganados por guerrerenses, pero se está dando una señal importante en donde no sólo el turismo es lo que vale, y aparte de la violencia que se está dando, hay la posibilidad de premiar a la belleza que se está generando en la disciplina de la literatura. “Guerrero no tiene que competir con otros estados, debe de entender que eso es una cuestión de desarrollo de pueblos, no hay una competencia, sino de incentivar las posibilidades de creación que un estado como Guerrero puede patrocinar”, subrayó Federico Vite índico que Guerrero no esta tan olvidado cómo se piensa, porque existe el Instituto Guerrerense de la Cultura, que entrega becas que apoyan la creación, pero estamos a estándar de otros estados, las señales que dan es que es propicio y el otro aspecto que ya esta muy dicho, que haya talleres. “Siempre se habla de que Guerrero tiene las posibilidades menores de generar lectores y no sabemos qué se está leyendo en el estado, pero se cuenta con tres premios nacionales”, agregó Explicó que si en el estado existen ya esos tres certámenes, es importante que para promover la lectura de material guerrerense se deberían de crear antologías de los trabajos entregados, para que esto llegara a las instituciones educativas y puedan leer los trabajos, pues en el estado no existen casas editoriales de gran renombre, pero si existen las posibilidades de editar el material. “Me parece que si se dota a las escuelas de este material, se le podrá abrir nuevos mundos a los jóvenes de las primarias, secundarias y preparatorias”, enfatizó. Mencionó que es importante que los jóvenes además de conocer a los grandes escritores guerrerenses como Altamirano, deben tener al alcance a otros escritores como José Agustín, y los nuevos escritores, para nutrir su educación y su vida. Comentó que también sería bueno que en las primarias, o cualquier centro educativo se contara con lecturas colectivas y ciclos de lectura entre los grupos, para también ayudar al fomento e incluso en los centros penitenciarios del estado. Indicó que son pocos los estados en los que los escritores sean conocidos afuera y no en sus propios estados, pero en el caso de Guerrero suele pasar. Puso su situación como ejemplo, pues cuando radicó fuera de la entidad se conoció su obra literaria y no primero en Guerrero. Explicó que debería existir la misma posibilidad de escribir dentro del estado que fuera de él, pero las condiciones y el poco apoyo y desarrollo de las ciudades no propician esta condición, para que no exista la fuga de talento en cualquier disciplina. “Me queda claro que a partir que me fui de Guerrero y que empecé a trabajar en otros lados, de pronto parece que esto ha germinado en mi estado”, concluyó.




