Marchan en silencio 500 normalistas y organizaciones en apoyo a Ayotzinapa
Lourdes Chávez
Chilpancingo
Unos 500 estudiantes de la Normal Rural de Ayotzinapa, padres de familia, organizaciones sociales y estudiantes de la Universidad Autónoma de Guerrero (UAG), marcharon por las principales calles de Chilpancingo en una caminata silenciosa, para protestar por el desalojo a balazos de estudiantes en la capital del estado. Distinto a otras manifestaciones, los normalistas salieron con el rostro descubierto, vestidos con uniforme y llevando dos ataúdes de cartón, para representar el luto por los estudiantes muertos en el desalojo hecho por policías federales y estatales, Alexis Herrera Pino y Gabriel Echeverría de Jesús. Detrás de ellos con leyendas en cartulinas, los manifestantes exigieron la destitución del gobernador Ángel Aguirre Rivero, del secretario de Gobierno, Humberto Salgado Gómez, y “castigo a los asesinos”. En otras pancartas reclamaron: “Somos estudiantes, no terroristas”, “no disparen”, “gobierno represor”. A la marcha se sumaron estudiantes de la Unidad Académica de Filosofía y Letras de la UAG, integrantes de la Coordinadora Estatal de Trabajadores de la Educación en Guerrero (CETEG), del Sindicato Mexicano de Electricistas (SME) –que cubrieron sus bocas con cinta y la leyenda Justicia–, la Asamblea Popular de los Pueblos de Guerrero (APPG), el Taller de Desarrollo Comunitario (Tadeco), la Red Guerrerense de derechos humanos, entre otros. La marcha comenzó a alrededor de las 3 de la tarde en la alameda Granados Maldonado, seguida por cuatro camiones de transporte público; partieron por la avenida Juárez hacia el centro de la ciudad y tomaron Juan Ruiz de Alarcón para ir a la avenida Lázaro Cárdenas. En esta avenida, frente a Ciudad Universitaria, el contingente se encontró con camionetas de la Secretaría de Seguridad Pública y una tanqueta, que aceleraron la marcha para cruzar hacia el bulevar Vicente Guerrero. Cuando la marcha llegó al Palacio de Gobierno, los manifestantes se instalaron en un mitin, donde algunos estudiantes tomaron la palabra para denunciar que el gobierno ha tenido oídos sordos a sus demandas. Después de 7 de la noche, Gerardo Torres Pérez, el estudiante acusado por el procurador Alberto López Rosas de llevar un fusil AK-47 al bloqueo de los normalistas el 12 de diciembre, fue recibido por sus compañeros y ante algunos relató su detención. Para despedirlo, los estudiantes entonaron consignas por los fallecidos y la liberación de sus compañeros: “Ni tanques, ni metrallas, ayotzi, no se calla”, “vestido de verde olivo, políticamente vivo, no haz muerto, no has muerto camarada, tu muerte será vengada”, “lucha, lucha, lucha, no dejes de luchar por una educación científica y popular”.




