Jorge Camacho Peñaloza
Por el método te conocerásLa violencia es el último recurso del incompetente. Isaac Asimov
Muchos relacionan la frase “el fin justifica los medios” con las máximas de Nicolás Maquiavelo, el padre para algunos de la ciencia política moderna, cuando recomendaba a los príncipes conseguir la preservación del poder y sus objetivos a toda costa, sin importar valores, principios ni la moral; sin embargo, en las democracias actuales, en los sistemas políticos democráticos, en los que la acción política necesariamente debe y tiene que legitimarse, la frase se trastoca en la de “los medios justifican el fin”, es decir, que en las democracias actuales sí importan las formas en que se pretenden conseguir los fines, si las formas no corresponden a los fines, éstos nunca serán legítimos; ésta es la diferencia entre los tres principales partidos políticos que se estarán disputando la presidencia de la República en las elecciones del primero de julio del año próximo, PRD, PRI y PAN. Los dos primeros partidos, el PRI y el PRD, han erigido ya a su candidato por medios que se pueden calificar de cualquier modo menos de democráticos, ya tienen candidato, el fin sí, pero sin importar los medios, uno, el PRI, sustituyó la democracia por la imagen de su prospecto que ha posicionado en la percepción de la gente a través de millonarios gastos en propaganda televisiva, y el otro, el PRD, sustituyó la democracia por el carácter caudillista del liderazgo de su prospecto. Así impuestos los candidatos del PRI y del PRD, qué tanto les puede significar la democracia en el ejercicio del poder, en la toma de decisiones, en la distribución del presupuesto público, en el respeto a la autonomía y separación de los poderes, sabedores de que sus principales atributos son su imagen y su carácter caudillista; ésa es la diferencia con el PAN en donde a pesar de contar con militantes con fuerte liderazgo, como don Luis H Álvarez o el propio Diego Fernández de Ceballos, el medio que siempre se privilegia sobre cualquier atributo personal o fin, es la democracia. Los aspirantes a la candidatura del PAN a la presidencia de la república Ernesto Cordero, Santiago Creel, Javier Livas Cantú y Josefina Vázquez Mota, ya están en medio de una fuerte competencia fraterna por alcanzar la candidatura a base, no de dinero invertido en propaganda televisiva ni por sus dotes caudillistas, sino por las propuestas, ideas, capacidad, claridad, pero sobre todo por el voto de los panistas; es que en el PAN la aspiración de ocupar candidaturas o cargos de elección ciudadana no es un juego de marketing ni de mesianismo, es ante todo un juego democrático. Esta es una de las apuestas del PAN para ir por el convencimiento de la ciudadanía para el próximo proceso electoral local y federal, decirle a la ciudadanía que no podemos poner al país en manos de un caudillo ni de una cara agradable pero sin capacidad para gobernar al país, que debemos poner el máximo cargo de nuestra república en manos de quienes entendemos, creemos y practicamos la democracia. Hoy por hoy ya se puede afirmar que la candidata o candidato a la presidencia de la república con mayor legitimidad será el del PAN, la única, o único, surgida o surgido por medios democráticos; no es suficiente tener un candidato poderoso aunque se haya electo por medios no democráticos, no se trata de que el fin justifique los medios, sino una candidata o candidato que surja ampliamente justificado por los medios, es decir, por la democracia. En política, más que por los fines, por los medios te conocerás, no se habla bien de los políticos por sus logros sino por la forma en que los han alcanzado, ésa es la diferencia entre los candidatos del PRI y PRD con la o el candidato que surja del PAN, en este proceso nuevamente Acción Nacional se coloca como el partido de la democracia, como el partido más consecuente con la democracia. Así que en el 2012, por los medios, los proyectos son tres: el de gobernar al país a través del marketing y las televisoras, el de gobernar a partir de visiones mesiánicas y caudillistas haciendo a un lado las instituciones y las leyes, y el proyecto de la democracia en el poder, incorporando a la sociedad a la toma de decisiones. Vuela, vuela palomita, ve y dile a toda la raza que no hay que polarizar, si bien no está nada bien que las policías quieran parar las protestas a punta de balas, tampoco que los estudiantes, cada que salen a protestar, se dediquen a vandalizar.




