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Ambulantes, agua estancada y pisos sucios, el panorama actual del Zócalo

*En el proyecto de remodelación no se consideró a los boleros que antes tenían espacios en el áreas de bancas para sus utensilios y que fueron removidos, por lo que ahora ellos deben llevar sus propias sillas para brindar el servicio

Mariana Labastida

Pisos sucios, agua estancada y puestos informales es el panorama actual del Zócalo, donde aún no se termina la remodelación y sigue la delimitación de algunas zonas donde se hacen las obras.
En el proyecto de remodelación no se consideró a los boleros, que antes tenían espacios entre el área de bancas donde estaban colocadas sillas de metal con cajones para que guardaran sus pertenencias, y ahora éstos deben de llevar su propia silla para dar el servicio.
En la plancha del Zócalo hay instalados unos 60 puestos informales de venta de esquimos, tacos, tamales, esquites, ropa, artesanía, collares, maquillaje, entre otros.
En un principio los comerciantes ponían y quitaban sus puestos y los más grandes eran los que se quedaban armados, tapados con lonas y amarrados con mecates, pero actualmente hasta las pequeñas estructuras, incluso los anafres de los vendedores de esquites y plátanos, quedan amarrados encima de las mesas.
En otros espacios nada más se ven las estructuras metálicas donde van las maderas y artículos de los vendedores, que principalmente se instalan en el área junto a la catedral de Nuestra Señora de la Soledad, y otros ya se extendieron al área libre que quedó donde antes estaba el kiosco que fue removido.
“Está sucio, necesitan limpiarlo y que se termine lo que están haciendo, lo demás se ve bonito”, dijo Rebeca Hernández, visitante del Distrito Federal.
Y es que donde están los puestos de comida, junto a la Catedral, hay escurrimientos, manchas en el piso y en la tapa de un registro de la CFE el agua quedó estancada y causa mal olor.
El piso del Zócalo sólo está limpio al rededor de las fuentes danzarinas que salen desde el suelo y la brisa alcanza un perímetro como de un metro alrededor de las mismas, pero el resto de la plancha se ve sucia, principalmente en el tramo pegado a la Costera, donde había trapos sucios atrás de las columnas que se construyeron como parte del corredor.
Las bancas también están sucias y los boleros dijeron que ellos las limpian en los tramos donde colocan sus sillas para trabajar, debido a que los espacios que tenían signados en el Zócalo fueron removidos y no les han dicho en qué parte del proyecto de remodelación estarán ellos.
En las jardineras se pueden ver los cables de la instalación improvisada que han hecho los comerciantes para tener energía eléctrica en sus puestos y conectar los focos para alumbrarlos por la noche.
También hay mangueras que están en las jardineras que son parte de la instalación que quedó inconclusa. En las áreas donde todavía se trabaja no se tiene delimitado en su totalidad, por lo que se puede pisar los montones de tierra. Y en una de las jardineras nuevas dos de los tres árboles sembrados ya se están secando.
Los comerciantes dijeron que empleados del Ayuntamiento barren el Zócalo, pero debido a que el color del piso el claro se resalta más la suciedad, aunado a que no se lava con frecuencia.

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