Marchan maestros y estudiantes en Tlapa; exigen justicia por el activista asesinado por federales
*Demandan la presentación con vida de los 43 estudiantes de Ayotzinapa, la libertad de los presos políticos y de conciencia y cárcel para los integrantes del grupo de choque que agredió a los profesores. Pide el dirigente de la CETEG Ramos Reyes castigo a los policías estatales y federales que participaron en las agresiones del 5 y del 7 junio
Carmen González Benicio
Tlapa
La Coordinadora Estatal de Trabajadores de la Educación en Guerrero (CETEG), el Movimiento Popular Guerrerense (MPG), colonos de la Tepeyac, familiares y otros ciudadanos marcharon en esta ciudad para exigir justicia para el activista Antonio Vivar Díaz, a un mes de que policías federales los asesinaron el día de las elecciones.
La marcha inició a las 11:30 del día desde el mercado Nuevo Horizonte para Guerrero, los manifestantes gritaron consignas de exigencia de justicia para Vivar Díaz, por la presentación con vida de los 43 estudiantes de Ayotzinapa, la libertad de los presos políticos y de conciencia, y cárcel para los integrantes del grupo de choque que agredió a los profesores el 5 de junio.
A través del aparato de sonido dijeron que la cuenta estaba pendiente con los integrantes del grupo de choque que desalojó el 1 de junio al MPG del Palacio Municipal, y que el 5 junio en complicidad con la Policía Estatal golpearon a los profesores que se manifestaban, “a los transportistas les decimos que la cuenta sigue pendiente, esto no se ha olvidado”.
Pidieron cárcel para el alcalde electo Javier Morales Prieto, para el gobernador Rogelio Ortega Martínez y para Enrique Peña Nieto, y un alto al hostigamiento de las autoridades estatales y federales en contra de los movimientos sociales y los ciudadanos.
El recorrido siguió sobre la avenida Colegio Militar, subió por la calle Guerrero y dobló por la avenida del Puente donde el hermano Antonio Vivar, Avertano contó que la Policía Federal esperó que cayera la noche para golpear a la gente que estaba en la colonia El Tepeyac.
“Le regalaron dos tiros por la espalda a mi hermano para que cayera, dicen que era el cabecilla pero se equivocaron, era sólo un chavo con ideales que no media el peligro, pero luchaba por su pueblo y si lo hubieran agarrado de frente creo que hubiera parado esas balas, ese maldito Estado nos lo quitó, su hijo Antonio Galeano pide justicia por que le quitaron a su padre, y a nosotros a nuestro hermano”, expuso.
“Allá estuvimos apoyando a los profes, pero (los policías) esperaron la noche para darnos en la madre golpeando niños, mujeres, eso hizo el Estado y por eso exigimos justicia”, agregó.
Después de esta intervención los manifestantes siguieron y llegaron a la calle Morelos, en la esquina de la Preparatoria número 11 y llegaron al Palacio Municipal, donde colocaron las lonas y pancartas que llevaban y en las que demandan justicia a un mes del homicidio de Antonio Vivar.
La caseta del sitio de taxis Juárez fue cerrada y no se acercó ningún vehículo durante la actividad de protesta.
La esposa de Antonio Vivar, Itzel Narciso Martínez exigió justicia para su esposo y para su hijo que quedó huérfano.
Mencionó que su compañero tenía muy claros sus ideales, quería generar mejores condiciones de vida para la gente.
Demandó que las instancias encargadas de la justicia hicieran su trabajo para esclarecer las cosas, y que se castigue a los responsables del asesinato.
En el mitin el secretario general de la CETEG, Ramos Reyes Guerrero pidió castigo a los policías estatales y federales por los ataques del 5 y 7 de junio contra maestros y activistas, y lamentó que las fuerzas policiacas en lugar de buscar a los normalistas desaparecidos en Iguala hace más de nueve meses, mejor repriman y asesinen ciudadanos.
Llamó a los distintos sectores sociales a conformar un solo frente ante el embate de las autoridades.
Reprochó que el gobierno de Enrique Peña Nieto haya anunciado la suspensión de la evaluación días antes de la elección, para imponer a los priistas en los ayuntamientos en las elecciones del 7 de junio, y después dijera que sí se aplicará.
Pidió que en los centros de trabajo levanten actas contra la evaluación y luego las concentren en la CETEG para que “veamos a qué dependencia las hacemos llegar”.
Agregó que mantendrán la exigencia de presentación con vida de los 43 estudiantes de Ayotzinapa, libertad a los presos políticos y justicia para Antonio Vivar y los profesores lesionados.
Una profesora del MPG dijo que continuarán la lucha, y ahora se suma la exigencia de justicia por el homicidio del Comandante Antonio, como llamaban al activista, y refrendó el compromiso moral y de lucha.
Se quejó de que el Estado incurra en crímenes de lesa humanidad y no haya culpables, por lo que llamó a crear un solo frente y se deje atrás la apatía.
Un participante de la Policía Comunitaria de Olinalá pidió la unidad de los movimientos sociales y la libertad de los presos políticos como Nestora Salgado, Gonzalo Molina y los demás policías comunitarios encarcelados, a quienes les fabricaron delitos por organizarse y alzar la voz en contra de la delincuencia.
Denunció que el Ejército llega a las comunidades a reprimir y no a apoyar al pueblo, por lo que pidió que se retire de las comunidades, porque están para defender al pueblo de una invasión y no se está en guerra.
Un estudiante de la Normal de Ayotzinapa dijo que el Estado impuso la farsa electoral, pero que seguirán en la lucha por la presentación de sus compañeros, pidió castigo y que se adopten las formas comunitarias para apoyarse, como la Policía Comunitaria.
Al concluir la actividad se cantó el himno Venceremos y aunque se dijo que sería una marcha estatal, los asistentes en su mayoría eran la región.
El contingente se formó con estudiantes de Ayotzinapa, de la Normal de la Montaña, de la licenciatura en Desarrollo Comunitario Integral de la UPN de donde egresó Antonio Vivar, de la colonia el Tepeyac, y jubilados y pensionados.
Más tarde, los vecinos de la colonia Tepeyac se pronunciaron porque a un mes del asesinato de Vivar Díaz por policías federales se haga justicia, se indemnice y reparen los daños materiales que causaron el Ejército y los policías estatales en su incursión a las viviendas de los vecinos.
El delegado de la colonia, Juan Salmeron informó que pidieron que se les permita abrir la iglesia de la Virgen de Guadalupe, donde resguardaron a los treinta policías federales y de donde salieron las balas que mataron a Antonio Vivar el 7 de junio, ya que permanece cerrada por el gobierno.




