Celebran combativamente su día los mineros de Taxco a casi ocho años en huelga
*Piden al gobierno federal que otorgue garantías a su líder, Napoleón Gómez Urrutia –actualmente exiliado en Canadá–, para que regrese al país
Claudio Viveros Hernández
Taxco
Con expresiones de unidad, coraje y dignidad, los mineros taxqueños festejaron su día, pese a la huelga que se acerca este fin de mes a los ocho años ante la cerrazón de la empresa del Grupo México que se ha negado al diálogo y dar solución a sus demandas de mejoras salariales, revisión del contrato colectivo de trabajo y seguridad laboral, como un acto merecido de justicia.
Ayer, en el Día del Minero, los conocidos topos o armadillos que desde el 30 de julio de 2007 mantienen las banderas rojinegras en alto, reivindicaron aquí su lucha al recordar también los 81 años de la fundación del Sindicato Nacional de Trabajadores Mineros, Metalúrgicos, Siderúrgicos y Similares de la República Mexicana, al que pertenecen desde su creación.
Por la mañana, luego de una misa en la parroquia de Santa Prisca y una guardia de honor en el Monumento al Minero, un numeroso contingente de mineros se concentraron después en la sede de la Sección 17 en el barrio de La Veracruz de esta ciudad, donde se manifestaron, como en todas las secciones mineras del país, para que el gobierno federal otorgue todas las garantías a su líder, Napoleón Gómez Urrutia –actualmente exiliado en Canadá ante los embates, corruptelas políticas y amenazas de la empresa– para su próximo retorno a México.
Encabezados por el dirigente Roberto Hernández Mojica, acompañado de la plana mayor en Taxco, al igual que el comité de huelga, representado por Esteban Estrada Lara, aún con limitaciones económicas, mostraron su fortaleza para celebrar su día en compañía de familiares y amigos.
En un mensaje enviado por el comité nacional, Hernández Mojica puntualizó que “ni ataques ni persecuciones de los empresarios antisociales –entre ellos el dueño de la empresa, Germán Larrea Mota Velasco–, ni de los políticos entreguistas a ellos nos han atemorizado ni provocado que arriemos nuestras banderas de lucha. Por el contrario, nos han consolidado ante los trabajadores mexicanos y ante los del todo el mundo como un sindicato ejemplar y heroico que se mantiene erguido y orgulloso”.
En una fecha en la que igualmente honran a sus compañeros caídos en lucha, destacó que “a pesar de las provocaciones y los ataques, este 11 de julio los mineros festejamos el hecho histórico de nuestra presencia en la sociedad mexicana, que nada ni nadie podrá olvidar o menoscabar”.
Desde esta ciudad, la dirigencia nacional expresó su solidaridad total a sus compañeros de las minas de Taxco, Guerrero; Sombrerete, Zacatecas y Cananea, Sonora, quienes estallaron su huelga y cumplen ocho años en lucha el próximo 30 de julio.
Asimismo, exigieron al presidente, Enrique Peña Nieto, “que otorgue las garantías de absoluto respeto a nuestro líder máximo para su pronto regreso a México, junto con su familia, toda vez que está dada la exoneración jurídica de los falsos cargos en que se montó una de las persecuciones más perversas y alevosas en la historia de México”.
El líder de los mineros taxqueños leyó además un mensaje del dirigente nacional, Napoleón Gómez Urrutia, quien subrayó que a lo largo de nuestra historia hemos venido luchando con valor, dignidad y responsabilidad, buscando la justicia para todos, para hacer que se respeten sus derechos laborales y humanos, por mejorar sus condiciones de trabajo en higiene y seguridad, así como por alcanzar los mejores incrementos salariales y en prestaciones.
Desde su exilio en Canadá, Gómez Urrutia -autor del libro El colapso de la dignidad, en el que narra estas y otras experiencias– exhortó a sus agremiados a continuar por el camino del respeto y la unidad “ya no dejarnos vencer por nada ni por nadie, no permitamos que empresas ni gobiernos ni gente extraña a nuestra organización se entrometan en nuestras decisiones”, enfatizó.
De su retorno, anunció: “Pronto estaré de regreso en México con todos ustedes, recorriendo cada una de las secciones y fracciones de esta orgullosa organización”.
En su día, los mineros taxqueños refrendaron festivos el grito combativo y que los mantiene: “De norte a sur, de este a oeste, ganaremos esta lucha, cueste lo que cueste”.




