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No lo ofendió el crucifijo que le dio Evo Morales y no probó coca, aclara el Papa

DPA / EFE / Reforma

Roma

El papa Francisco aclaró varios puntos relacionados con su gira sudamericana de ocho días por Ecuador, Bolivia y Paraguay, que finalizó el domingo, incluyendo su opinión sobre el polémico crucifijo que le regaló el presidente Evo Morales y si mascó o no hojas de coca en el país andino.
“Para mí no fue una ofensa”, dijo el religioso sobre el crucifijo que le regaló Morales en declaraciones a periodistas durante su vuelo de regreso de Asunción a Roma, a donde llegó ayer, y difundidas por Radio Vaticano.
El tallado, en el que Cristo aparece crucificado en una hoz y un martillo, réplica del que hizo el je-suita español Luis Espinal, asesinado por fuerzas de ultraderecha en 1980 en La Paz, había sido criticado duramente por algunos sectores.
“Es curioso, yo no conocía esto y no sabía que el padre Espinal era escultor y poeta encima, lo supe en estos días”, señaló el Papa durante el vuelo. “Cuando lo vi para mí fue una sorpresa”, añadió, aunque dijo que se podía calificar como “el género del arte de protesta” que “en algunos casos, puede ser ofensivo”.
El religioso también aclaró que no había probado coca en Bolivia. “El mate me ayuda, pero no probé coca, para que quede claro”, dijo, diferenciando el acto de beber té de coca del de mascar hojas de coca.
Por otra parte, el papa Francisco opinó que “no es injusto” que Bolivia desee contar con una salida al mar, aunque volvió a poner el acento en el diálogo, al igual que lo hiciera en la Catedral de la Paz durante su reciente visita.
Bolivia está en litigio con Chile por un acceso soberano al océano Pacífico ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ), en La Haya.
Por otra parte, el Papa restó importancia a su papel como mediador en el histórico acercamiento entre Cuba y Estados Unidos y aseguró que el “mérito” es de ambos países por entablar el diálogo tras más de medio siglo de hostilidades.
En el proceso de acercamiento, dijo Francisco, su intervención “no tuvo el carácter de mediación”.
El pontífice, considerado un actor clave en el deshielo anunciado el pasado 17 de diciembre, aseguró que lo importante fue el “deseo” de ambos países de dialogar al pedirle su participación.
El Papa también aclaró el significado de una de sus declaraciones en Ecuador, primera escala de su gira. Allí, el religioso había opinado que “el pueblo del Ecuador se ha puesto de pie con dignidad”, lo que había sido interpretado a su favor tanto por seguidores como por opositores al gobierno del presidente Rafael Correa.
“Me refiero a la mayor conciencia que el pueblo ecuatoriano ha ido tomando de su valor. Hubo una guerra limítrofe con Perú no hace mucho. Hay historias de guerra”, aclaró Francisco. “Después, una mayor conciencia de la variedad de riqueza étnica de Ecuador. Y eso da dignidad”, añadió el pontífice.
El papa se animó incluso a opinar sobre Grecia. “No entiendo mucho de esto, pero sería fácil decir: la culpa es sólo de uno”, opinó el religioso. “Los gobernantes que endeudaron internacionalmente a Grecia también tienen una responsabilidad”, afirmó. “Con el nuevo gobierno griego iniciaron una corrección que creo está bastante bien”.

Pide perdón por olvidar a la clase media y analizará críticas de EU contra su “anticapitalismo”

En un gesto poco común, el Papa reconoció un desbalance en sus discursos públicos, muy centrados en la inequidad entre ricos y pobres, y pidió perdón por olvidarse de incluir en sus mensajes a la clase media.
Así también Francisco dijo que analizará las críticas que han surgido en EU por su postura anticapitalista y solicitó un diálogo constructivo antes de su viaje al país en septiembre. (Con información de agencias).

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