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Se opone Astudillo a la legalización de las drogas como propone Rogelio Ortega

*La erradicación de la violencia se dará mediante la educación, la construcción de carreteras y el empleo, dice el gobernador electo

Carlos Navarrete Romero

Chilpancingo

El gobernador electo Héctor Astudillo Flores aseguró que para erradicar el problema de inseguridad y violencia en la entidad es necesario apostarle a la educación, a los medios de comunicación, a la construcción de carreteras y más escuelas, así como a la generación de empleo, no a la legalización de las drogas.
Abordado ayer por reporteros al concluir el encuentro que tuvo con miembros del Colegio de Economistas del Estado de Guerrero, Astudillo Flores aseguró que la entidad enfrenta “un problema serio y visible” en materia de seguridad pública.
Ante esta situación dijo que  el gobierno federal y el estado deben “hacer un esfuerzo mayor para atender las zonas elementalmente críticas”.
El miércoles en Acapulco, el gobernador Rogelio Ortega Martínez anunció que llamará a debatir la legalización de las drogas en el país, al asegurar que con esto se resolvería el problema de violencia e inseguridad que priva en el estado, postura que ha venido defendiendo en la última semana.
Consultado al respecto, Astudillo manifestó no estar de acuerdo con ese planteamiento.
“Yo tengo una idea que es (la solución) con la educación, que es con medios de comunicación, que es con carreteras, que es con mejores escuelas, que tiene que ver con la posibilidad de empleo, con muchas cosas, no con la legalización (de las drogas)”, dijo.
También el miércoles, el delegado de la Secretaría de Desarrollo Social (Sedesol) del gobierno federal, Juan Manuel Armenta Tello, informó que en  Guerrero el 70 por ciento de sus habitantes están en pobreza y el 30 en pobreza extrema, y aceptó que estos índices están ligados al incremento de la violencia en el estado.
Sobre este tema se le preguntó a Astudillo qué haría para revertir esas cifras, y respondió que en la entidad hay por hacer muchas cosas, “por principio en Guerrero lo que tiene que suceder es pacificarse, mientras Guerrero no se pacifique, no regrese a la normalidad va a ser muy difícil intentar cualquier cosa”.
Explicó que para que el estado vuelva a la normalidad, es necesario dialogar con las organizaciones sociales que se han manifestado constantemente, y a partir de eso buscar la diversificación económica.
Sobre la posibilidad de que sea en su administración que se celebren las elecciones extraordinarias en Tixtla, como lo mandató el Tribunal Electoral del Estado (TEE), dijo que de ser así, su trabajo será generar un ambiente de respeto “entre todos para que se puedan dar en condiciones normales”, pero pidió esperar los tiempos y conocer la fecha en que se celebrarán los comicios en ese municipio.
Antes de entrar a la reunión con los economistas, también dio breves declaraciones a reporteros, en las que aseguró que la desaparición forzada de los 43 normalistas de Ayotzinapa en Iguala tuvo un impacto social mayor al de la masacre de Tlatelolco, ocurrida el 2 de octubre de 1968 en la plaza de las Tres Culturas, cuando Gustavo Díaz Ordaz era presidente de México.
Se le preguntó su opinión respecto a la violencia en Acapulco, donde este miércoles fueron ejecutadas cinco personas, y respondió que es una situación complicada, incluso dijo que cuenta con un mapeo de los problemas que prevalecen en la entidad tanto de carácter social como de seguridad pública.
Comentó también que Guerrero aún no supera la tragedia de Iguala, “la tragedia de Guerrero está enmarcada precisamente en lo que pasó en Iguala. Es el detonador más grande, más fuerte que se ha tenido en los últimos tiempos; yo diría que tuvo efectos más contundentes que la masacre de Tlatelolco, por algo muy sencillo, por la modernización de la comunicación”.

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