Irrumpe la COSTEG en el Zócalo capitalino; incendia seis carros y hiere a nueve de la CETIG
*Amarran de los pies y manos a los transportistas heridos a golpes con palos, tubos y machetes. Una camioneta de la Secretaría de Salud, un vehículo particular y tres Urvan, los incendiados. La irrupción fue luego de que los de la Coordinadora golpearon a dos choferes. “Cada quien es responsable de sus actos”, dice el líder de los agresores, Inocente Mojica
Anarsis Pacheco Pólito
Chilpancingo
Integrantes de la Confederación de Organizaciones y Sitios de Transportistas del Estado de Guerrero (COSTEG) atacaron con palos, machetes, varillas y tubos a choferes de la Coordinadora Estatal de Transportistas Independientes de Guerrero (CETIG) que se encontraban en el plantón del Zócalo de esta ciudad, hirieron a nueve personas, incendiaron seis vehículos y vandalizaron otros 39.
La COSTEG es encabezada por Inocente Mojica Peña, quien fue director de Gobernación del Ayuntamiento de Chilpancingo, y es señalado por el líder de la CETIG, Juan Mendoza Tapia, como integrante del crimen organizado, luego de que un chofer de su organización asesinó a otro en mayo.
Mojica Peña anunció que hoy se parará todo el transporte en la ciudad, dijo que no van a circular taxis, Urvan ni mixtas.
La irrupción de ayer en el centro de la ciudad fue cuatro horas después de que integrantes de la CETIG revisaban combis para detectar piratas sobre la avenida Benito Juárez, golpearon a dos choferes de la COSTEG, y destruyeron una Urvan que llevaba pasajeros.
Fueron heridas nueve personas de su organización, de las cuales dos resultaron graves, una recibió 14 puntadas en la cabeza, otra ocho puntadas en el labio inferior, y las demás tienen fracturas en brazos y pies, informó el dirigente Juan Mendoza.
Choferes y líderes de 70 organizaciones de transportistas de Chilpancingo entraron violentamente al plantón de maestros que apoyan a las familias de los 43 normalistas desaparecidos, en busca de los choferes de la CETIG.
A las 2:49 de la tarde más de 500 choferes afines a la COSTEG marcharon desde el mercado Baltazar R, Leyva Mancilla, donde desde el domingo colocaron un filtro de revisión en contra de unidades sin permiso. En su caminata se pararon en el parque Bicentenario y otra vez en la alameda Granados Maldonado.
En esta segunda parada los manifestantes cortaron una rama de un árbol que después usaron en contra de los de la CETIG, mientras otros despegaron un tubo de un bote de basura.
Los choferes y líderes se dividieron en dos partes, unos caminaron por el andador Zapata y otros por la avenida Benito Juárez, se unieron en la calle Francisco I. Madero e ingresaron juntos al Zócalo capitalino a las 3:17 de la tarde, donde golpearon a los choferes de la CETIG.
Destruyen el campamento y amenazan de muerte a los nueve heridos
Durante su marcha, el grupo de choque de transportistas provocaron temor, los transeúntes los evitaban y los dueños de los negocios de ambas calles por las que pasaron cerraron.
Ya en el Zócalo arremetieron contra todo a su paso, golpearon las carpas donde duermen maestros, y cortaron los cables de los que se sujetan los techos de las tiendas de campaña.
Los pocos integrantes de la CETIG que estaban en el plantón lanzaron piedras y cohetes para tratar de inhibir la agresión, pero sólo provocaron que aumentara el nivel de violencia de los choferes de la COSTEG.
Con palos de hachas que compraron en el mercado, los agresores golpearon al menos a nueve personas en la cabeza, tórax y piernas y pedían a los reporteros que no los grabaran ni les tomaran fotos.
Tras las agresiones, amarraron de los pies a los heridos y los acostaron bocabajo en la rampa de acceso al Zócalo.
La sangre brotaba de las cabezas de los nueve trasportistas de la CETIG sometidos, mientras los atacantes les gritaban que los quemarían vivos, y que eso se lo “habían ganado” por llegar a la ciudad.
Al lugar llegaron algunos familiares de los heridos pero no permitieron que los auxiliaran, y amenazaban que si intentaban hacer algo irían en contra de ellos.
Durante el ataque algunos de los choferes de la CETIG escaparon, pero minutos después regresaron para auxiliar a sus compañeros, uno gritó que “la guerra no está perdida”.
A los heridos los mantuvieron más de 30 minutos en el piso, hasta que llegó una ambulancia de Protección Civil del estado, pero ante su llegada, ningún integrante de la COSTEG se hizo responsable y todos abandonaron el lugar.
En la plancha del Zócalo estaban estacionados 45 vehículos, siete eran taxis, 29 eran Urvan y nueve automóviles particulares.
En la irrupción incendiaron seis carros, una camioneta de la Secretaría de Salud, otro particular y tres urvans de la CETIG.
A la plancha del Zócalo capitalino llegaron dos camiones de bomberos a controlar las llamas, ya que se corría el riesgo de que los carros explotaran porque los integrantes de la COSTEG perforaron los tanques de gasolina.
Ahí llegó el líder de la COSTEG, Inocente Mojica, quien dijo que cada parte se haga responsable de sus actos, que él se haría cargo de lo suyo, a pesar de que “ya no pudimos llegar a tiempo para evitarlo”.
A pesar de que no marchó con los choferes, estuvo en la reunión previa a la marcha y dijo que no pudo hacer nada por detener a los choferes de su organización, “cada quien es responsable de sus actos… a cada acción hay una reacción”.
Culpa la UATICH de la violencia al gobierno estatal
El líder de la Unión de Auténticos Transportistas Independientes de Chilpancingo (UATICH), Francisco García Marroquí dijo que la violencia es responsabilidad del gobierno del estado, por confiar “ciegamente” en el líder de la CETIG, Juan Mendoza.
Dijo que la acción no era en contra de los maestros que tienen un plantón en apoyo a los padres de los 43 normalistas de Ayotzinapa, sino de los transportistas a los que calificó de delincuentes.
“Este señor Tapia viene a violentar los derechos de los transportistas, a los pobres choferes los dejó aquí”, agregó.
Aseguró que los trabajadores del volante de la capital, antes, no habían atacado a nadie, pero aseguró que las autoridades del estado no les dieron otra opción.
Después de las agresiones, el integrantes de la CETIG, Juan Carlos dijo que la guerra no estaba perdida, y que los choferes de la COSTEG actúan en contubernio con el crimen organizado, además para obtener una placa para circular como transporte público deben de pagar 30 mil pesos.
Durante la irrupción llegó personal de la Comisión Estatal de Defensa de los Derechos Humanos (Codehum), pero se les negó el acceso a la zona donde estaban los heridos, que fueron trasladados por Protección Civil del estado al hospital general.
Al lugar sí llegó el secretario técnico de la Red Guerrerense de Derechos Humanos (Redgro), Manuel Olivares Hernández, quien lamentó que se recurra a grupos de choque para contener los movimientos sociales, como sucedió en Tlapa.
“Es lamentable que el gobierno municipal y del estado tengan que recurrir a esas prácticas, hoy vemos con mucha preocupación que no es la Policía Federal o Estatal quienes hacen este tipo de acciones”, agregó.
Enfatizó que el gobernador electo, Héctor Astudillo Flores habla de paz pero “este tipo de paz no es la que se quiere, se quiere justica, la verdad de lo que sucede”.
“Nos indican que de aquí en adelante la práctica del gobierno será siempre en este sentido”, advirtió.
Después de los ataques, los choferes de la CETIG limpiaron la plaza cívica, donde colocaron letreros para evitar que las personas pasaran por el campamento y evitar un accidente.
Golpeó la CETIG a dos choferes de la COSTEG
A las 11:18 de la mañana de este lunes, integrantes de la CETIG encabezados por Juan Mendoza Tapia revisaron unidades del transporte que identificaron como piratas.
Llevaba sus caras cubiertas, tubos, cuetes y bombas molotov que no fueron utilizadas durante su actividad.
Durante su revisión golpearon a dos choferes de Urvan. El primero de la ruta Plan de Ayala Parte Alta, que no quiso detenerse cuando le indicaron que lo hiciera, y el segundo de la ruta Normal, quien intentó atropellar a un chofer de la CETIG en su intención de huir.
En la primera Urvan los choferes intercambiaron insultos, y al que iba solo lo rociaron con gas de un extintor, en el vehículo viajaban señoras de la tercera edad y niños. En la otra Urvan también iban pasajeros, y a pesar de eso les rompieron las ventanas.
A las dos unidades que detuvieron les rompieron las ventanas y los medallones, no portaban placas ni permiso de circulación de transporte público, pero en los números que se les rotuló en sus puertas indicaban que pertenecían a la OTACH y a la UTICHAC, organizaciones que desde el domingo se unieron a la COSTEG.
Los de la CETIG decomisaban las unidades del servicio público que identificaban como piratas, en algunas ocasiones les retiraban las placas.
El crimen organizado los atacó, dice Juan Mendoza
El líder de la CETIG, Juan Mendoza Tapia afirmó que los atacó el crimen organizado, ya que Inocente Mojica y Jaime Salgado Rizo, ambos líderes transportistas, son parte de ellos.
“Hemos venido denunciando hasta el cansancio que esa gente es de la delincuencia organizada, Inocente Mojica Peña y Jaime Salgado Rizo, y los pistoleros como El Charro que trabaja en un Urvan pero son pistoleros de la delincuencia organizada”, agregó.
Acusó que esa organización respaldada por otras ocho quieren que sólo operen en la capital del estado sus unidades irregulares.
Dijo que la postura de su organización es que sean eliminadas 300 concesiones, ya que asegura que se entregaron de manera irregular, por lo que es necesaria una depuración.
Informó que en la capital operan unidades piratas y exigió que se le aplique la ley, aunque consideró que esto es “un grito en el desierto”, ya que las autoridades están coludidas con esas organizaciones de trasportistas.
“Son del grupo de choque de Héctor Astudillo, hoy nos enviaron a su avanzada, no queda más que la autoridades actúen, se veía venir pero no hicieron nada para evitarlo”, se quejó.
En la noche acudió al Zócalo capitalino un agente del Ministerio Público para hacer el peritaje correspondiente sobre los daños a 45 unidades.
El líder anunció que denunciará a los líderes de las COSTEG y las organizaciones afines a ésta, por las lesiones.
Agregó que no permitirán que sigan operando las unidades irregulares en la capital, “si nosotros no trabajamos ellos tampoco lo harán”.
La operación de la COSTEG
Desde las 9:30 de la mañana del domingo, 70 organizaciones de transportistas que se dicen legalmente constituidas, instalaron un filtro de revisión de unidades del trasporte público en el mercado central Baltazar R. Leyva, donde le pedían a los choferes de unidades que calificaban como piratas que dejaran de circular, entre ellas unidades de la CETIG.
La mañana de este lunes la misma actividad comenzó a las 9 de la mañana, pero ahora los choferes y líderes de organizaciones llevaron carpas y sillas.
Los transportistas detectaban a integrantes de la CETIG y los obligaban a salir de lazona donde estaban, incluso los rodeaban para intimidarlos y que dejaran de circular.




