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Ataca rara infección a niño me’phaa; recurren a ayuda externa para hospitalizarlo en Pediatría

*Para que se dé el linfoma tipo hidroa vaccine también llamado Enfermedad de Ruiz Maldonado, el paciente debe tener ciertas características genéticas que poseen indígenas americanos y asiáticos, que además sean hipersensibles a los piquetes de insectos, explica el doctor que lo atendió. Ante la falta de recursos en el hospital general de Ayutla, llega ayuda de otras instituciones, personas y de las redes sociales

Óscar Ricardo Muñoz Cano

César tiene 3 años de edad, pesa apenas 9 kilos y un día despertó con un abultamiento en la frente, una secreción purulenta cerca del ojo derecho y después, otro abultamiento en mano y antebrazo izquierdo; así también, le aparecieron lesiones en la cara y las orejas, mismas que comenzaron a ulcerarse rápidamente apareciendo costras y secreción.
Si este fuera un caso para el famoso doctor de la televisión Gregory House, en 40 o 45 minutos tendríamos un diagnóstico, un tratamiento y un paciente en recuperación, pero no es televisión, es la vida real; César es un indígena me’phaa a quien se le atendió en el hospital general de Ayutla por un linfoma tipo hidroa vaccine, un padecimiento de la pobreza y “con potencial maligno” al que también se le llama Enfermedad de Ruiz Maldonado.
Y si se tiene como escenario al estado de Guerrero donde en lugar de tener una cama por cada mil habitantes, como recomienda la Organización Mundial de la Salud, se tienen 28 para 150 mil personas que atiende dicho hospital, un especialista para las cinco guardias cuando debería tener uno por guardia, el caso se complica.
El doctor Ricardo Aguirre Bahena, quien precisamente labora en el hospital general de Ayutla y que atendió al niño, explicó que esta enfermedad de nombre kilométrico “para que se dé, el paciente debe tener ciertas características genéticas que poseen indígenas americanos y en personas asiáticas”.
Asimismo, que el paciente “previamente tenga o desarrolle como parte de estos cambios de inmunidad celular una hipersensibilidad a la picadura de insectos”.
Este problema “lo tenemos en Perú, Bolivia, Guatemala, México”, abundó, y señaló que la lesión que tiene el niño “es un linfoma mayúsculo”.
El galeno recordó que cuando llegó César desde el municipio de Acatepec al hospital de Ayutla (la noche del martes 21 de junio) lo acompañaron los padres que no hablan español y un tío que lo entiende poco “y traían sólo 50 pesos así que entre doctores, enfermeras, intendentes, vigilantes hicimos la coperacha y pudimos ofrecerles comida en los dos días que estuvieron con nosotros, regalarles fruta, agua, lo que se pudo”.
Al mismo tiempo, se le hicieron los estudios posibles “pues al chavito le bajaron los glóbulos blancos (leucopenia y neutropenia), por lo que estuvo en riesgo de un mal mayor pues su piel estuvo en riesgo de una infección grave y se le ofreció el mejor tratamiento posible”.
No obstante, el doctor Aguirre Bahena aceptó que el hospital donde labora tiene deficiencias como cualquier otro, lo que la urgencia de canalizar a César era tal.
Así también recordó que “por la orografía del estado nosotros atendemos a gente de pueblos de otros siete municipios y contamos con dos ginecólogos, dos cirujanos…”, pero aceptó que no tienen anestesiólogo por lo que si ocurre una urgencia la tienen que resolver con mucha más presión.
Una vez que hizo público el caso en redes sociales, la ayuda que en primera instancia no se logró tanto en el DIF municipal como estatal, con el argumento de que “en los dos lados están de vacaciones y entran hasta el 03 de agosto”, finalmente César recibe ya atención en el Instituto Nacional de Pediatría, en la ciudad de México.
Primero lo pasaron a Urgencias, dijo el doctor, “luego lo pasaron a Pre hospitalización y de ahí probablemente lo van a subir al servicio de Infectología… ahorita lo debieron ya trasfundir, le debieron poner sangre, plasma fresco congelado, cremas y ungüentos en sus lesiones y ya después deberán hacerle una biopsia de piel” con la que dijo se establecerá el grado de avance de la enfermedad “y cualquiera que sea tiene una alta mortandad pero el niño puede llegar a hacerla porque puede recurrir a diversos medicamentos”.
A poco más de una semana de su llegada al hospital, la vida de César está más próxima a un feliz desenlace que antes y lejos del “potencial maligno” de su mal.
“Sus familiares están con él, ellos no tienen dinero para pagar los pasajes ni sus comidas en la ciudad de México pero me siento entusiasmado porque mucha gente que ni siquiera conozco respondió favorablemente, entre ellas la diputada Norma Yolanda Armenta Domínguez, que es presidenta de la Comisión de Salud del Congreso del estado”.
En ese sentido, puso a disposición el número celular del tío de César, el señor Fidencio Cayetano García 55 106 43 461 para cualquier ayuda de manera directa.
“Esta es una enfermedad de la pobreza, recordemos a Ruy Pérez Tamayo quien acuñó el término (Revista Nexos, edición de agosto, 1983) y quien nos dice que la abundancia de cáncer, aterosclerosis y otros padecimientos degenerativos se da entre las clases acomodadas o ricas mientras que la elevada mortalidad infantil y la prevalencia de enfermedades infecciosas se da en los sujetos económicamente más débiles; es de lo que se están muriendo los indígenas”.
Aseguró que estará pendiente de la evolución de César; “aún no puedo ni podré desentenderme de César, pues continuaré coadyuvando como me lo pidió la doctora Durán (Carola Durán, jefa del servicio de Dermatología del Instituto Nacional de Pediatría)… Y pues gracias a todos los que comentaron y ofrecieron su ayuda.

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