Periódico con noticias de Acapulco y Guerrero

Teme el vocero del Cecop que tras liberarlo se busque asesinarlo como a Rocío Mesino

*Busca Tlachinollan que Marco Antonio Suástegui cuente con garantías de seguridad cuando salga de la cárcel. Hay antecedentes de acoso y amenazas además de la carta que recién recibió en el penal de La Unión

Lourdes Chávez

Chilpancingo

El acoso y las amenazas contra el líder del Consejo de Ejidos y Comunidades Opositoras a la Parota (Cecop), Marco Antonio Suastegui y su familia, son la constante para el luchador social preso en La Unión. Defensores de derechos humanos están documentando las agresiones para buscar garantías de seguridad en prisión y cuando obtenga su libertad.
En consulta telefónica, Suastegui, dijo que teme se repita en él, el caso de la dirigente de la Organización Campesina de la Sierra del Sur, Rocío Mesino Mesino, quien luego de ser detenida y liberada en el penal de Acapulco, fue asesinada en Atoyac.
El abogado del Centro de Derechos Humanos de la Montaña Tlachinollan, Vidulfo Rosales Sierra, adelantó que preparan una denuncia penal ante el Ministerio Público para que se investigue la amenaza que recibió Suastegui en prisión, y van a enviar cartas a organismos nacionales e internacionales de derechos humanos como medidas de presión para garantizar su integridad.
Suastegui Muñoz señaló cuatro eventos concretos contra él: el 27 de febrero de 2014, la incursión de militares y policías federales y ministeriales en La Concepción, dentro de los bienes comunales, donde tiraron puertas y allanaron casas. Los uniformados preguntaban por él.
Durante su aprehensión, el 17 de junio de ese año, fue torturado y amenazado por ministeriales con hacerle daño también a su familia que, dijeron, ya la tenían ubicada. Estando en prisión, señaló que sus hijos han sido fotografiados por desconocidos cuando se dirigían a la escuela primaria, para seguir amedrentándolo.
La tarde del viernes 31 de julio, recibió una carta sin remitente, de la que no le especificaron como llegó, fechada en Guerrero con timbres postales del Distrito Federal. La abrió y mostró a los custodios, por regla del penal. Se trataba de tres hojas, dos con textos de computadora escritos como folletos, con una campaña de desprestigio contra el Cecop y otra contra el líder de la organización.
La ultima hoja, escrita a mano, está firmada por Pedro León, al parecer un seudónimo, y se advierte la amenaza en la frase “te estamos esperando cuando salgas”.
Antes de recibir la carta, añadió que dos hombres pidieron verlo en el penal de La Unión y él se negó a porque no reconoció sus nombres. Así como ellos, reveló que dos personas visitaron en a la también activista del Cecop, María de la Cruz Dorantes Zamora, presa en el penal de Las Cruces, en Acapulco, para recomendarle que le echara la culpa a Marco Antonio de todos los delitos que le imputan, pero en lugar de ello, la mujer lo denunció a los abogados.

Una farsa, visita y promesas de Ortega, dice

Sobre su salud, Marco Antonio dijo que se encuentra más recuperado, pero aún está 15 kilos abajo del peso adecuado a su estatura. La semana pasada bajó dos kilos por una recaída en las enfermedades gastrointestinales que trae desde su estancia en la prisión de máxima seguridad en Tepic, Nayarit.
Cuando lo detuvieron pesaba 90 kilos. Regresó a la prisión de Guerrero, casi un año después con 30 kilos menos y dolores en la columna por la tortura durante la aprehensión y la falta de atención médica.
En el penal de Guerrero recibe medicamentos básicos, pero el gobernador, Rogelio Ortega Martínez en la visita que le hizo inmediatamente después del traslado de Nayarit a Guerrero, le ofreció atención especializada en Acapulco o en Lázaro Cárdenas, Michoacán, por su cercanía con el penal.
“Nada ocurrió, sólo vino a engañarme, no me trajo medicamentos, no hubo estudios (médicos), no mandó especialista, solo a un médico general, fue una farsa por parte del gobierno, que vino a hacer campaña porque se acercaban las elecciones (del 7 de junio), eso no se vale (estando) con enfermedades, encerrado, cuando el gobernador sabe que soy inocente y de nada sirve si no actúa como autoridad estatal”.
El hombre de 1.76 metros de estatura, estimó que pesa como 64 kilos, es decir, ha ganado cuatro kilos desde que está en Guerrero, y confía en salir pronto para recuperarse e integrarse a la lucha. El 14 de agosto se define su situación legal.

Premeditación en la carta de amenaza

Sobre la carta que atribuyó a las autoridades de gobierno y al dueño de una gravillera en los bienes comunales de Cacahuatepec, Humberto Marin Molina, dijo es el preludio de la criminalización que sigue.
Incluso, prevé que quieren desaparecerlo o asesinarlo, como hicieron a Rocío Mesino, a quien criminalizaron y la sacaron de prisión sólo para asesinarla.
Recordó que en esta lucha ya estuvo encarcelado en 2004, y han sido asesinados los activistas Armando Maya Manrique y Celerino Garcia, y no han podido derrotarlos.
De la carta, detalló que entre 4 y 5 de la tarde, el viernes 31, fue llevado a la aduana número 1 de la prisión, para recibir la misiva cerrada y sellada. “La abrí ahí, es parte del reglamento mostrar las cartas que te llegan. Tenía tres hojas tamaño carta, dos de ellas a computadora, era especie de tríptico (doblado en tres) en blanco y negro”.
El primer texto se titula, La verdadera cara del Cecop y comienza con una pregunta: “¿Sabías que… ?”, seguida de 15 afirmaciones, entre ellas: durante el huracán Manuel, el Cecop no permitió que llegara ayuda a los afectados; que miembros del Cecop no son parte de las comunidades de influencia, que amenazan de muerte a quiénes no quieren unirse a su causa, que utilizan vehículos robados para su uso personal, que tienen órdenes de aprehensión por homicidio y que se meten a las casas a despojar de sus pertenencias a los vecinos.
También los acusaron de torturar a quienes detienen –tal vez a través de los nuevos grupos de la Policía Comunitaria que integraron–, de tener vínculos con el crimen organizado, que están inmiscuidos en secuestros, tráfico de armas y drogas, y que sólo buscar su bienestar personal y quedarse con las tierras.
Concluye con esta frase: “Organízate contra el Cecop, no sigas viviendo con miedo”.
En el mismo tenor va la segunda hoja tipo folleto, pero contra el luchador social: La verdad sobre Marco Antonio, líder del Cecop.
Después del ¿Sabías que…?, dice que Susategui Muñoz no es oriundo del Cacahuatepec, que a cambio de la construcción de la presa pidió que la creación de un sindicato, que tiene relación con políticos corruptos de Acapulco y del estado y no le importa el bienestar de la gente.
“No te dejes engañar, eres una persona de bien, no permitan que un ratero y asesino salga de la cárcel, alza la voz contra Marco Antonio Suastegui, no a la libertad de MA”.
En la última hoja escrita a mano con errores de escritura y ortografía, dejan claro que son impulsores del proyecto hidroeléctrico, cuando piden que los deje “progresar”. “Sabemos que no te estas muriendo aunque sabes que es lo que nos gustaría. Nos cansamos que te creas un luchador social tú y tu gente, ya nos estamos organizando para que todos sepan las ratas que eres tú y tu gente, te estamos esperando cuando salgas. Un verdadero luchador se enfrente y no vive como un capitalista más, de rodillas, déjanos progresar o este movimiento se va a ser mas grande”.
Suastegui consideró que también hay una amenaza contra el activista Gustavo Téliz Hernández, cuando dice que el líder del movimiento opositor de la presa hidroeléctrica ordenó varios asesinatos desde la cárcel. Firma Pedro León, del Comité por la verdad de los bienes comunales de Cacahuatepec.
Precisó que la carta lleva la dirección del penal, su nombre como destinatario, y como remitente la comunidad de La Concepción, donde se instaló el plantón del Cecop en 2014. Está firmada el 21 de julio y llegó el 31 de julio a la prisión.
Aclaró que le preocupa la respuesta de los organismos de DH en México, porque en 2014 la Comisión Estatal de Derechos Humanos (Codehum) se negó a admitir una queja por la incursión de militares y policías en el plantón y casas en la Concepción.
Tampoco hay un procedimiento contra los policías que lo torturaron tras la detención: “me golpearon, me empiezan a torturar, me dicen que van a levantar a mis hijos, y cuando me llevan a la cárcel de máxima seguridad me tienen incomunicado. Mis hermanos, toda mi familia salió de sus casas. Siempre recibí amenazas en contra mía y de la familia”.
Aunque, dijo que Amnistía Internacional lo entrevistó en Nayarit, y su caso se llevó a las Naciones Unidas ante el relator de Derechos Humanos.
Convocó a sus compañeros, a mantenerse alertas y a que recuerden que la CFE ofreció y compró a muchos comisariados en los primeros intentos de imponer el proyecto hidroléctrico.
Subrayó que el Cecop surgió que los mismos principios que siguen vigente: la tierra no se vende y no a la presa La Parota.
En consulta por separado, Rosales Sierra informó que habrá una serie de actividades sociales por la libertad del Suastegui que concluye el 16 de agosto, y de manera simultánea, van a tomar medidas legales para buscar garantías de seguridad, a través de la Codehum y la CNDH, pero también ante organismos internacionales.

468 ad