Sí hay turistas en Acapulco, pero cada vez compran menos, se quejan prestadores de servicios
Karla Galarce Sosa
Vendedores de playa, restauranteros y meseros de la zona Dorada señalaron que sus ventas no han sido tan abundantes como en otros años.
Es el caso de la vendedora de ropa de playa en Icacos, Trinidad Lorenzo, quien lleva 13 años ofreciendo sus productos a los visitantes, comentó que los turistas compran pero “puras cervezas, cigarros, no esto”, y mostró los huipiles que trajo de su natal Xochistlahuaca.
Trinidad Lorenzo indicó que aunque sí hay turistas en el tramo donde ella trabaja, “compran menos” cada año.
El secretario de Fomento Turístico (Sefotur), Sergio Salmerón Manzanares, indicó que el poder de compra de los visitantes aumentó 150 pesos en la actual temporada de verano respecto al año pasado, aunque no abundó cuánto gastaban a diario.
Al respecto, el presidente de los Restauranteros Unidos de Acapulco (RUA), Javier Reinada Carbajal, dijo que los negocios tanto de la zona Dorada como de la Tradicional “se recuperan poco a poco”, pues la llegada de los visitantes es muy lenta.
Sin embargo agregó que la oferta de las hospederías y la venta de “paquetes todo incluido” afecta el ingreso de negocios como restaurantes.
“Los hoteles tienen la ventaja de vender a familias por paquete la estancia y hasta ofrecerla a meses sin intereses, y esa es una desventaja para nosotros los restauranteros”, declaró el empresario en entrevista.
Mencionó que los empresarios de las zonas Tradicional y Dorada aún esperan una recuperación económica en las últimas dos semanas que restan del periodo vacacional.
Aunque se negó a hacer una evaluación parcial de la temporada, porque apenas les alcanza para pagar a los empleados y para cubrir algunos gastos diarios, Reinada Carbajal expresó que hasta ayer “hay una buena expectativa “, pues añadió que el pronóstico oficial de ocupación será por arriba del 95 por ciento para el puerto durante los fines de semana que restan de las vacaciones.
El mesero de la playa Condesa, Silvio Manuel Ríos Anaya, quien lleva cartas de mariscos a los bañistas que llegan a esa zona, comentó que son pocos los que llegan para quedarse todo el día y consumir sus productos.
Recordó que hasta hace siete años había turistas que daban “buenas” propinas, pero que ahora “a luchas quieren pagar los platillos”.




