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Un “atentado”, la caída del helicóptero de la policía colombiana, insiste Uribe

Participa el senador en la marcha nacional “Por un país con dignidad”, en defensa de las Fuerzas Armadas y la democracia y advierte de un “terrorismo crecido”. Mueren dos soldados al entrar en un campo minado en zona fronteriza con Venezuela

 

EFE

Medellín

El ex presidente Álvaro Uribe insistió ayer en que en Colombia hay “un terrorismo crecido” que se evidencia en los “atentados recurrentes contra la aviación militar”, en referencia a la caída el martes pasado de un helicóptero policial que dejó 16 muertos y oficialmente catalogada como un accidente.
Uribe dio las declaraciones a periodistas en Medellín (noroeste), donde ayer participó en la marcha nacional “Por un país con dignidad”, en defensa de las Fuerzas Armadas y la democracia.
El actual senador y líder del partido Centro Democrático se refirió al accidente sufrido el martes por un helicóptero Black Hawk de la Policía en la región Urabá, en el departamento de Antioquia, en el que murieron 16 miembros de los comandos Jungla y dos más quedaron heridos de gravedad, lo que, según el ex presidente, fue un “atentado” cuya autoría no precisó.
“Hay mucha gente que me lo confirma” y entre ellos se encuentran campesinos de la zona y “ciertos niveles” de las Fuerzas Armadas, aseguró.
Desde el día del accidente el Gobierno ha reiterado que la caída del helicóptero se debió a un accidente, pero en algunos medios de comunicación y en las redes sociales circulan toda suerte de versiones sobre un ataque contra el aeronave como causa del siniestro.
Uribe, fuerte crítico de las negociaciones de paz del Gobierno con las FARC que se celebran en Cuba, afirmó que estos “atentados” contra la aviación militar y los asesinatos de soldados y policías “causan mucho dolor e incertidumbre sobre la seguridad aérea en el país”.
Para el ex presidente, este último suceso es la “repetición de lo que ha venido ocurriendo en Colombia” por cuenta de un “terrorismo crecido”.
Por esa razón de definió como “un colombiano preocupado” por “el crecimiento de la violencia, el narcoterrorismo, la falsa tregua (de las FARC) y el discurso de paz”.
En medio de la marcha, que recorrió el centro de Medellín para expresar un “sentimiento de solidaridad con las Fuerzas Armadas” y rechazo al Gobierno del presidente Juan Manuel Santos, Uribe denunció que el país “está volviendo al campeonato mundial de la cocaína” y que la región de Urabá se ha convertido en un lugar de “exportación de droga para financiar el terrorismo”.

El incidente en el noreste de Colombia

Dos soldados murieron ayer al caer en un campo minado en el departamento de Norte de Santander (noreste), fronterizo con Venezuela, cuando daban seguridad a ingenieros que realizan trabajos de reparación del oleoducto Caño Limón Coveñas, informaron las autoridades.
Los militares, que pertenecían a la Fuerza de Tarea Vulcano, fueron identificados como Juan Carlos Duque Riaño y Wilder Mejía González, y murieron en el sitio conocido como Nariz del Diablo del caserío La Cecilia, zona rural del municipio de Teorama.
El lugar donde ocurrió el incidente forma parte de la zona selvática de El Catatumbo, en la cual operan las guerrillas de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), el Ejército de Liberación Nacional (ELN) y el Ejército Popular de liberación (EPL).

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