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Unos 5 mil fusiles alemanes “prohibidos”, en uso; los retiran de Guerrero, Chihuahua y Jalisco

Benito Jiménez / Agencia Reforma

Ciudad de México

Unos 5 mil fusiles alemanes Heckler and Koch están siendo usados por corporaciones policiacas de 25 estados, a pesar del escándalo desatado en ese país europeo por el empleo de las ametralladoras en casos de violaciones a derechos humanos.
La Sedena reveló en días pasados que retiró los fusiles G36 de H&K de Chiapas, Guerrero, Chihuahua y Jalisco.
La ley alemana prohibía expresamente la venta de armas a estas entidades y la Sedena argumentó que buscaba evitar señalamientos internacionales contra el Estado mexicano por la presunta venta ilegal de armamento.
Pero los fusiles automáticos de tecnología alemana están siendo usados por corporaciones de otras entidades donde los policías están implicados en casos de violaciones a derechos humanos, abuso de autoridad, exceso de uso de la fuerza e incluso extorsión y secuestro.
Además, tras distintos enfrentamientos del Ejército contra criminales, los soldados encontraron que los agresores utilizaban el fusil G36.
Datos de la Sedena establecen que Aguscalientes adquirió 160 fusiles G36, Baja California 196, Baja California Sur 41, Campeche 117, Coahuila 50, Colima 191, Durango 223, Guanajuato 88, Edomex 42, Michoacán 436 y Morelos 95.
Nayarit compró 43 fusiles, Nuevo León 503, Oaxaca 114, Puebla 309, Querétaro 73, Quintana Roo 29, Sinaloa 10, Sonora 556, Tabasco 264, Tamaulipas 273, Tlaxcala 2, Veracruz 358, Yucatán 352 y Zacatecas 273 armas.
En 2008, seis policías de Tijuana fueron detenidos por militares cuando “paseaban” a una mujer mientras negociaban con el esposo el pago de 5 mil dólares en efectivo para dejarla libre.
Los soldados aseguraron a los policías con 22 dosis de cocaína con 17 gramos cada una; 15 dosis de crystal, 285 gramos de mariguana y seis fusiles automáticos G3.
En febrero, también de 2008, La Policía del DF detuvo a siete sujetos que dijeron ser parte la organización de Joaquín El Chapo Guzmán. Los delincuentes portaban, entre otras armas, una ametralladora Barret antiaérea, calibre .50 y seis fusiles G3.
En una balacera en Tijuana en abril de 2008, entre bandas del crimen, que dejó como saldo 13 muertos, militares hallaron el uso del fusil alemán entre los sicarios, además de AR-15, AK-47
Durante una protesta sobre la Autopista del Sol en 2011 por parte de normalistas de Ayotzinapa, uno de los dos estudiantes fallecidos durante el desalojo fue abatido por una bala de un fusil G3, de acuerdo con las investigaciones.
En 1979 el Gobierno mexicano formalizó un contrato por 25.3 millones de marcos con la empresa Heckler & Koch para adquirir maquinaria que complementara la Industria Militar y producir el fusil G3.
Desde 1980 la dependencia produjo 179 mil 377 fusiles. Desde 2004 ya no lo fabrica por falta de recursos para modernizar las maquinarias.
La Sedena inició desde 2006 la fabricación del fusil mexicano FX-05 para remplazar los 34 mil fusiles automáticos G3 existentes.
La meta es producir 121 mil fusiles de ese tipo calibre 5.56 mm.
Actualmente sólo ha fabricado 66 mil de esas armas con un presupuesto de 385 millones de pesos.
La fabricación del FX-05 llevó en su momento a una polémica con la empresa Heckler & Koch quien acusó a la Sedena de “piratearse” el G3.

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