América logra su primer triunfo en la Liga en su visita al Pachuca
*Con un doblete de Oribe Peralta y un gol más de Darío Benedetto, las Águilas golean 3-0 a los Tuzos y le quitan el invicto y racha de dos victorias. El técnico Ignacio Ambriz respira con sus primeros tres puntos en el torneo
Alejandra Benítez / Agencia Reforma
Pachuca
Varias rachas llegaron a su fin ayer por la noche, y al igual que Darío Benedetto se sacudió la sal y la mala vibra, el América hizo lo propio.
Ignacio Ambriz pidió paciencia, el presidente del equipo, Ricardo Peláez, dijo que le dieran al conjunto la oportunidad de jugar con todos sus hombres, y luego de dos tropiezos que hicieron subir la presión a niveles insospechados, el triunfo de 3-0 sobre el Pachuca les dio la razón.
Fueron otras Águilas las que saltaron a la cancha, con propuesta, pero sin perder la cabeza, sin irse al frente sólo por el simple hecho de buscar la portería, se notó el trabajo, las horas extra que le pusieron para armar triangulaciones a modo.
Benedetto nunca abandonó su posición como matón en el área, Rubens Sambueza fue el hombre que le dio ritmo y pausa al equipo y la defensa se comportó a la altura, mantuvo el cero atrás, para darle la confianza a sus hombres de ofensiva.
Hasta Ambriz se animó a poner a los jugadores que pudieron ejecutar su sistema a la perfección, dejando en la banca a los que estaban de más, aunque sacrificara nombres o algunas cualidades.
La expulsión de la jornada pasada de Darwin Quintero le vino como anillo al dedo, porque Andrés Andrade fue clave para apoyar los ataques de Oribe Peralta y de abrir los huecos para las escapadas de Sambueza.
Los errores del Pachuca iniciaron las opciones para dos de los tres goles del América, el primero acabó con la mala racha de Benedetto, quien el partido pasado parecía estar hechizado.
El argentino festejó sacudiendo la malaria, mientras el técnico del Pachuca, Diego Alonso, lamentaba los errores garrafales de sus zagueros.
En la recta final del partido, cuando los Tuzos presionaban una y otra vez, metiendo la pierna fuerte, Peralta se destapó con un doblete, donde una vez más la defensa de casa falló, haciendo que los abucheos fueran el colofón para una noche donde el Pachuca vio frenado su buen arranque en el torneo.
Ahora sí, este América ya puede respirar, prometer e ilusionarse, es un equipo que se ve más compacto y con una nueva personalidad, que no se parece en nada a la de sus antecesores.
Ahora tienen que aprender a manejarse en la cancha, con la misma serenidad con la que encararon este encuentro, donde no llegaron con etiqueta de favoritos.
Y Pachuca seguro se llevó una lección a casa, nunca se imaginó lo que se logra jugando con orden y seguridad, Aquivaldo Mosquera tendrá que hacer un examen de conciencia porque ayer su ex equipo lo exhibió.




