Se quejan restauranteros de playa Honda que por las marejadas las lanchas volvieron a bloquear el acceso
Abel Salgado
A casi dos meses que el huracán Carlos hundiera embarcaciones y arrastrara dos yates, un velero y una lancha a playa Honda, ayer se observó una familia llegar al lugar. Restauranteros manifestaron que en los últimos días las marejadas volvieron a mover las lanchas y bloquearon el acceso a la playa.
Dueños de las lanchas y pescadores ayer trabajaban en playa Manzanillo reparando cascos de embarcaciones que fueron afectadas. Lijando las partes de fibra de vidrio de un cayuco, uno de los trabajadores del mar aseguró que después de la visita de los marinos y Capitanía de Puerto empezaron a sacar del fondo lo que consideraban “perdido”.
La playa que hasta hace un mes no se veía por los yates y lanchas sobrepuestas. Ayer se podía apreciar la franja de arena en mayor proporción. Según los prestadores de servicios era porque dueños de embarcaciones “hicieron caso” del aviso de las autoridades federales de retirar cualquier yate o lancha que no estuviera debidamente reglamentadas además de las que estuvieran hundidas o encalladas.
El programa de retiro de embarcaciones que comenzó esta semana, de acuerdo con los pescadores ya fueron retiradas dos lanchas y se hundió un yate en el fondo de la bahía para la creación de arrecifes artificiales. Indicaron los trabajadores del mar que los navíos abandonados fueron saqueados desde antes del huracán Carlos y después del fenómeno meteorológico sirvió para que “el mismo mar devolviera lo que no quiere”.
El Paseo del Pescador ayer estaba vacío. En la zona de restaurantes, los locatarios abrían las sombrillas de las mesas que no han dejado de instalar diariamente en el rompeholas, a la espera de que lleguen los turistas.
La semana pasada, prestadores de servicios turísticos denunciaron que por la presencia de los dos yates de grandes proporciones encallados que bloqueaban la vista entre playa Honda y la zona de restaurantes, un grupo de 40 personas que descendió de un autobús de turismo decidió no descansar en esa zona por temor a ser asaltados.
Los locatarios acusaron que además de las pérdidas económicas, hace 15 días una mancha de aceite y solventes invadió playa Honda y Manzanillo, dejando centenares de peces muertos. Sobre ese incidente reportaron a Profepa, Semarnat y Capitanía de Puerto, de los daños al medio ambiente.
Ayer a medio día llegó un taxi, del cual bajaron siete personas y un perro; dos adultos, los demás jóvenes y niños que dijeron venir del Barrio del Hueso y ya sabían de los yates encallados “no tenemos miedo, están bien enterrados los yates, y pues por eso traemos al perro” y mostraron un cachorro de apenas 30 centímetros que traían entre brazos.




