Denuncian vecinos de La Laja parte alta y La Garita que no tienen agua desde hace tres meses
Abel Salgado
Vecinos de la colonia parte alta de La Laja y La Garita, señalaron que llevan hasta tres meses sin agua, en los últimos días han recurrido a un pozo de agua ubicado a un costado de la avenida Ruiz Cortines para abastecerse del líquido.
La joven Karen Denisse Castro, que vive en el andador Tabachines de la calle Victoria, contó que les afectaba “mucho” la carestía del servicio por parte de la Comisión de Agua Potable y Alcantarillado del Municipio de Acapulco (CAPAMA). Aseguró que llevaba tres meses que no recibía el líquido, la última vez fue en junio “cuando llega, unas dos horas, tres horas o menos y la quitan, llega en la tarde bien poquito el chorrito”.
Dijo que por comentarios de sus vecinos, se ha enterado que el agua ha llegado en la parte baja de la colonia con mayor regularidad “a veces llega en la parte de abajo pero arriba donde estoy yo, la última glorieta no hay agua”.
Karen Castro, que esperaba un taxi en la avenida Ruiz Cortines, comentó que ha ido con sus familiares a la estación de Bomberos en la avenida Farallón, donde la CAPAMA otorga el servicio gratuito, “hemos ido, hemos madrugado para ir a traer unas pipas y solamente si vamos en grupo, nos dan pipas, si no, no”.
Enumeró que en el primer semestre del año, fue con sus vecinos a la estación de bomberos cuatro veces a solicitar pipas y después de largas horas fueron entregadas. De los 10 familiares con los que vive, aseguró que ha sido difícil compartir una pila pequeña como único lugar de almacenaje del agua.
El señor Cruz Sánchez, de la calle 6 de enero, que pasaba caminando por la avenida Ruiz Cortines, expuso que en su vecindad pagaban 600 pesos al mes por el agua potable que era deficiente, acusó que si ellos no pagaban “rápido van a cortarnos el agua, no se vale, porque a nosotros nos cae bien poquito”, reconoció que ayer tenía servicio pero la presión no alcanzaba a subir a los tinacos de la azotea.
En el punto conocido como la Y griega en la banqueta había un pozo de agua donde la gente acude a surtirse del líquido. En el lugar, que también sirve de centro de lavado para los camiones urbanos, era concurrido por dos señoras, una de ellas de nombre Brígida Nava, dijo que venía de la calle Quebradora, de la colonia La Garita. Sostuvo que estaba llenando botellones y garrafas porque “son tantos los días que no tengo agua en la llave, que tuve que llenar lo que puedo, no tengo agua ni para los baños”, dijo la señora de la tercera edad que iba acompañada de sus hijos y nietos.
En 10 minutos llenaron dos garrafones de 20 litros y más de 10 galones que acomodó en la cajuela de un taxis que la esperaba para llevarla a su casa.
Se quejó porque pese pagar por un servicio que no recibe, en promedio mensualmente gasta 150 pesos en su recibo de CAPAMA. Refirió que su hija ha llamado a la paramunicipal pero sólo recibe promesas de un servicio que no llega.




