Periódico con noticias de Acapulco y Guerrero

La preservación de la ceiba en el puente Bicentenario es un triunfo de la sociedad, dice Domitilo Soto

*El viernes el Cabildo de Acapulco aceptó por unanimidad nombrar al árbol patrimonio municipal

Óscar Ricardo Muñoz Cano

El arquitecto urbanista Domitilo Soto González aseguró que “la preservación de la ceiba que está en el puente Bicentenario, en la avenida Cuauhtémoc de Acapulco se inicia una etapa de políticas de desarrollo urbano sostenible, esto es, que la ceiba será el complemento de la modernidad en el trasporte urbano del puerto”.
Luego de que el viernes pasado el Cabildo de Acapulco aceptara por unanimidad nombrar a dicha ceiba patrimonio municipal, aseguró que a partir de ahora, “uno de los grandes objetivos que se tienen luego de proteger la ceiba es que todos los ciudadanos de Acapulco y los visitantes tengan una observación y visualización de cómo es que en una vialidad ya modernizada con un transporte nuevo se tiene el respeto al entorno ambiental”.
En entrevista, quien por semanas abrió debate en defensa de la ceiba con ayuda del grupo ecologista Guerrero Verdes, y a la que se le denominó Ceiba del Centenario, recordó que “a este árbol los mayas los tenían como un símbolo cósmico de unidad del universo”, al timepo que destacó que históricamente en ellas sujetaban los galeones de Manila, los barcos que llegaban al puerto”.
Asimismo, destacó que este tipo de árboles son grandes y longevos y en este caso “el del puente es de unos 30 metros de altura, pero va a tener un desarrollo de 60 a 80 metros de altura más adelante”.
Del mismo modo, añadió que su longevidad sería de entre 300 a 400 años pues especuló, ésta tendría unos 100 años de edad.

Una mala planeación

Cuando se decidió comenzar la ampliación del puente bicentenario, hace más de dos años, el egresado de la Universidad Autónoma de Guerrero y con maestría en Planeación y Desarrollo por parte de la Organización de Estados Americanos (OEA), comentó que “ los proyectistas presentaron al gobierno municipal lo que era entonces el proyeco de desarrollo del Acabús con el puente y se observó que sólo iba a correr desde el centro un solo carril y que venía del Centro a Las Cruces; el otro carril se iba a desplazar por la lateral, donde están el Partenón y Home Depot, pero tuvieron un problema: un conflicto por falta de planeación porque los vehículos que vienen bajando de la rampa se atravesaban con al incorporación del Acabús que venía de la lateral hacia la parada”, misma que está frente al Ayuntamiento.
Por esa razón, dijo, “decidieron cambiar el carril de la lateral al centro y al colocar los dos al centro lo que vieron de manera pragmática, sin sentido ambiental, es que tenían que quitar la ceiba”.
“Desde entonces, desde que lo supimos, solicitamos su reubicación hacia el parque Papagayo y eso, cuando todavía estaban las grúas, el equipo, el personal y hasta la anuencia del director del parque (Arquímides Guzmán Cisneros)”.
No obstante, lamentó, “el gobierno del estado y las empresas constructoras fueron omisas ante esas propuestas y dejaron pasar el tiempo”.
Con la llegada del nuevo gobierno y las obras más avanzadas, abundó, “se le planteó a Rogelio Ortega, el nuevo gobernador, trasladarla con un equipo sofisticado que representaría en gastos 4 millones de pesos. Los funcionarios Fernando Donoso, encargado de las obras de Acapulco por parte del estado, y el arquitecto Jesús Hernández Torres, de la SEDUOP, habían visto el traslado de la Ceiba como un gran negocio al proponerle al gobernador Rogelio Ortega que con equipo sofisticado se haría y tendría un costo de 4 millones de pesos”, denunció.
No obstante Soto González fue enfático al declarar que “se puede mantener la ceiba en ese lugar, simple, sencillo, sin gran costo más que la sincronización de los propios acabuses”.

El futuro para la ceiba

El arquitecto Domitilo Soto González reiteró que todo este problema se deribó por un asunto de mala planeación; “la ceiba no tiene la culpa” y para el futuro el objetivo es claro: protegerla.
“Una vez que ya tengamos en la mano el acuerdo del Cabildo lo vamos a presentar directamente al gobernador para pedirle amablemente que se haga respetar el artículo 155 constitucional que refiere al respeto a la autonomía de los municipios y además pedirle que elabore un decreto para que se le envíe al Congreso del Estado y se decrete formalmente a la ceiba como un árbol protegido, emblemático de la ciudad para garantizar su respeto”.
Así también, “darle copias a la Secretaría de Desarrollo Urbano y Obras Públicas del estado, y también a la administración del Acabús para que no nos vayan a sorprender una noche queriéndolo remover argumentando que no conocen el acuerdo.
Finalmente, “a la brevedad solicitar al ayuntamiento una placa donde el ayuntamiento tenga establecida la conservación del sitio al tiempo de hacerle un área perimetral, algún montículo, alguna jardinera con elevación o un barandal para ser aún más visible”.
Este es un triunfo de la ciudadanía en general, reiteró el arquitecto, “se pudo sensibilizar a las autoridades al grado de que votaron unánimemente a favor de la ceiba; se pudo, además, mandar el mensaje de que es posible preservar el entorno de los ciudadanos”.

468 ad