Oficia Alejo Zavala su última misa como obispo en Chilapa; reconoce a Ortega y desea suerte a Astudillo
Luis Daniel Nava
Chilapa
A tres días de dejar el obispado de la diócesis Chilpancingo-Chilapa, Alejo Zavala Castro ofició su última misa en la catedral de esta ciudad.
Sobre la inseguridad que vive el municipio, pidió tener confianza en la virgen María y acercarse a Dios.
Al medio día de ayer, el prelado encabezó la principal misa de la virgen de la Asunción, donde unos 200 niños, jóvenes y adultos de todo el municipio hicieron su primera comunión y confirmación.
La catedral estuvo repleta de más de 2 mil feligreses en una de las dos fiestas patronales del año en la ciudad.
Al final, dijo estar contento y agradecido con la gente por haber puesto su “fe agradable” en Dios.
Sobre el trabajo del gobernador Rogelio Ortega Martínez en el estado, el obispo reconoció que cada quien deja al estado lo mejor que puede. “Todos los gobernantes ponen todo su esfuerzo”, expresó.
Al gobernador electo, Héctor Astudillo Flores, le deseó que le vaya bien. “Que Dios lo bendiga y que le haga mucho bien al estado”.
Acerca de que la sociedad en Chilapa aún vive en zozobra por los hechos de violencia que no han cesado desde el año pasado, el nuncio pidió que los pobladores de este municipio confíen en Dios.
“Que le tengan mucha confianza, de manera especial hoy; que se acerquen mucho a Dios, en el día de la santa virgen María”. Finalmente aseguró sentirse bien de salud.
Alejo Zavala Castro presentó al vaticano su renuncia como obispo de la diócesis Chilapancingo Chilapa, en la que estuvo 10 años, en enero pasado, aludiendo al “derecho canónico”, que indica que un obispo debe renunciar al cumplir 75 años. Antes, estuvo 15 años en la diócesis de Tlapa, en la región de La Montaña.
Este 18 de agosto, asumirá el cargo Salvador Rangel Mendoza, obispo de Huejutla, Hidalgo; en la misa se anunció que el nuevo obispo estará en Chilapa el próximo seis de septiembre por lo, dijeron, se le prepara una bienvenida.




