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Emite la justicia brasileña segunda condena contra ex director de Petrobras por corrupción

*Nestor Cervero es sentenciado a 12 años que se suma a cinco años de prisión por lavado de dinero y corrupción en la empresa paraestatal, que recibió en mayo pasado. También es condenado al empresario Fernando Baiano a 16 años por los mismos delitos

EFE / DPA

Sao Paulo / Brasilia / Berlín

La Justicia brasileña condenó ayer en primera instancia al ex director del área Internacional de la petrolera estatal Petrobras, Nestor Cerveró a doce años y tres meses de prisión por los delitos de corrupción pasiva y lavado de dinero.
La condena es la segunda que recae en Cerveró, sentenciado el pasado mayo a cinco años de prisión también por lavado de dinero en una acción diferente del gigantesco escándalo de corrupción de Petrobras.
Además de Cerveró, la sentencia emitida ayer por el juez federal Sergio Moro, que conduce el proceso en la ciudad de Curitiba, condenó con 16 años y un mes de prisión al empresario Fernando Baiano por corrupción pasiva y lavado de dinero.
El magistrado también condenó a catorce años de prisión por corrupción activa y lavado de dinero al ex consultor Julio Camargo, el único de los tres que no está en prisión y quien hizo un acuerdo de delación premiada con la Justicia a cambio de la reducción de su condena, que en este caso rebajaría la pena a cinco años en libertad.
El empresario Alberto Youssef, dueño de casas de cambio y apuntado como uno de los principales operadores de la red de corruptelas, fue absuelto por falta de pruebas en este caso específico.
Según el Ministerio Público Federal (fiscalía), Baiano y Cerveró recibieron cuarenta millones de dólares provenientes de sobornos entre 2006 y 2007 para intermediar la contratación de navíos sonda utilizados en la perforación petrolera de Petrobras en África y México.
Camargo, como indican las investigaciones, recibió otros trece millones de dólares por su intermediación en el fraudulento negocio.

Rousseff propone el diálogo para superar la crisis; le preocupa la intolerancia

La presidenta brasileña, Dilma Rousseff, está dispuesta a intensificar el diálogo para atender las reivindicaciones de los manifestantes que protestaron contra su gobierno el domingo, pero está preocupada con la intolerancia de algunos de sus críticos, dijo ayer uno de sus portavoces.
“El gobierno quiere intensificar el diálogo porque reconoce que pasamos por un momento de dificultades, que queremos superar con diálogo, pero mientras se respeten las instituciones y sin ese ambiente de intolerancia”, afirmó el ministro de Comunicación Social, Edinho Silva, en una rueda de prensa.
Por otro lado, el gobernante Partido de los Trabajadores (PT) de Brasil informó ayer que su sede de Sao Paulo fue invadida en la madrugada del lunes.
El gobierno de Rousseff es “legal” pero “ilegítimo” y la mandataria debería tener un “gesto de grandeza” y renunciar o admitir que se equivocó para evitar la desarticulación creciente del gobierno y del Congreso, opinó ayer el ex presidente Fernando Henrique Cardoso.
En tanto, el gobierno alemán defendió ayer la importancia de la inminente visita de la canciller, Angela Merkel, a Brasil, el próximo miércoles, pese a las multitudinarias protestas de los últimas semanas contra Rousseff y su equipo.

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