En el tzompantli de Tenochtitlán los mexicas insertaban los cráneos de los decapitados
En el tzompantli hallado recientemente en el Centro de la Ciudad de México en lo que fue Tenochtitlán, los mexicas insertaban los cráneos de los decapitados en ceremonias sagradas y en rituales como el juego de pelota, describió el arqueólogo Eduardo Matos Moctezuma.
“Se espera que los estudios puedan detectar que muchos de ellos eran de enemigos de los mexicas capturados y sacrificados”, dijo el experto sobre el muro de cráneos que está ubicado en el predio de Guatemala 24 y que tiene una longitud no menor a los 34 metros.
El tzompantli, que mostraba frente al Templo Mayor el poderío mexica, preserva las huellas de los orificios donde se colocaron postes de madera que contenían, en hileras, los cráneos de individuos de diferentes edades, incluso niños y mujeres, si bien la mayoría corresponde a varones, detalló ayer en conferencia de prensa Raúl Barrera, quien encabeza el Programa de Arqueología Urbana (PAU) del INAH.
Dentro de la plataforma de lo que sería el gran tzompantli de la Tenochtitlán, destaca una especie de muro circular que contiene cráneos unidos con argamasa, primera vez que una estructura semejante se descubre en el recinto sagrado de Tenochtitlán, agregó Barrera. (Yanireth Israde / Agencia Reforma / Ciudad de México).




