Cumple hoy El Conejo 22 años de carrera
Agencia Reforma
Pachuca
Un niño de 11 años fue la diferencia entre la longeva carrera de Óscar Pérez y un retiro prematuro del futbol.
El Conejo hoy cumple 22 años de trayectoria. Mucho antes de enfrentar al italiano Alessandro del Piero en el Mundial de 2002 y al francés Franck Ribery en 2010, el portero se enfrentó a un rival más complicado: el prejuicio por su corta estatura.
Óscar tenía 18 años. Recién llegado a La Noria, ignoraba las presiones que encaraba el encargado de las Fuerzas Básicas, Enrique Meza, para darlo de baja porque en el club no concebían que un guardameta tan bajito (hoy mide 1.72 metros) pudiera destacar.
“Hay una anécdota ahí que cuenta mucho su hijo, Quique, de que el Profe le dijo ‘está muy chiquito’, pero no había tenido trabajo (en la cancha). Quique Junior le dijo, ‘¿sabes? ponlo en un equipo y que le tiren’ y el ‘Profe’ lo hizo, ahí como que le gustó más y me aceptaron.
“Por mi mente nunca pasó que era bajito, para mí era un reto”, dijo el portero de los Tuzos.
En su casa en un fraccionamiento de Pachuca, Pérez repasa con Cancha aquellos inicios en la colonia San Andrés Tetepilco, en Iztapalapa, de donde viajaba a la Magdalena Mixiuhca para jugar en una escuela del Atlante.
“Nos turnábamos en llevar agua de sabor porque cuando terminábamos no había dónde tomar agua, todo era agua tratada, había baños, pero muy sucios, ‘copeteaditos’.
“Nos limpiábamos un poco con el agua tratada, la tierra y eso; de regreso, todos en el metro llenos con la marca de tierra y todos se hacían y así como ‘¿y estos mugrosos de dónde salieron?’, dijo Pérez.
El profesor Eleuterio López Patlán le consiguió una prueba en Cruz Azul, que sólo estaba abierta para escuelas y filiales. Pérez estaba por inscribirse al segundo grado del bachillerato, pero optó por La Máquina sin informarle a su familia. Confesó cuando tuvo que ir a su primer viaje, a Xalapa, y le dieron un año para romperla o retomar sus estudios… La rompió.
“Llega un momento en que perdemos piso. Te puedo decir que inclusive la familia se contagia y te quieren atender y como eres la figura pública y estás destacando te tratan de la mejor manera, ‘¿qué te hace falta?, te traigo esto’, y no es así.
“Alguna vez me pasó y el profe Meza me llamó la atención fuerte en un partido y más allá de que hiciera lo mejor de mi trabajo y rescatara la pelota, le echaba la culpa a los demás. Estás en tu burbuja y no te das cuenta hasta que llega alguien y te dice ‘no es así’ y o te bajas de tu nube o te quedas fuera”.
Óscar Pérez se bajó a tiempo de esa nube y por eso hoy celebra 22 años de carrera.




