Agradecen los nahuas de Ocotequila con rituales las cosechas de maíz que esperan
Lo hacen a la tierra, al agua, al aire y al arcoíris, pero también a los ángeles y a San Miguel, porque cada uno de ellos intervienen
Carmen González Benicio
Ocotequila, Copanatoyac
En la comunidad nahua de Ocotequila comenzaron los rituales de agradecimiento a la cosecha de maíz que tendrán en esta temporada, que consideraron será escasa por la sequía que atraviesa la región.
La indígena nahua Juana Marcelino Pantoja llevó a cabo su ritual de agradecimiento a su cosecha de maíz de la parcela que tiene en el poblado y la cual pudo conservar regándole agua con cubetas, en ocasiones, porque no ha llovido, contó.
El ritual de agradecimiento a la cosecha de maíz que comienza con el recorrido por la parcela, entre la milpa, buscando el elote que pudiera tener más grano, ya que algunos siguen “apenas jiloteando”, es decir apenas se está formando el fruto por lo que se comienza con su selección.
Mientras corta los elotes agradece en nahua el que la tierra hayan dado frutos, lo hace a la tierra, al agua, al aire y al arcoíris porque cada uno interviene para tener maíz, calabaza o frijol. Luego de cortar más de dos docenas de ellos, les retira algunas hojas para colocarlos al fuego.
En la cocina de teja y adobe, sobre la leña los espera una olla con agua caliente para cocerse. Esto ocurre en menos de dos horas, ya que los elotes están tiernos.
Los elotes son sacados de la olla, humeantes, y colocados en una tina para ser llevados en medio de la milpa, como agradecimiento a lo que dan de comer.
La indígena preparó copal en su tlapopochtli (recipiente) y comenzó con los rezos católicos agradeciendo a los ángeles y a San Miguel por la cosecha recibida y pidió que le dieran más y que disfrutaran de la ofrenda que les daba porque ellos habían contribuido.
Pasó el copal por las milpas y lo ofrendó a los cuatro puntos cardinales y a los cerros donde realizan la petición de lluvia: Kuajtlakamc, Tlamaskatepec, Tlachko, Ishuatepec y Tekuantepec, a los que volverá a ir si no llegan las lluvias, adelantó y comentó que por eso ofreció parte de su cosecha para que manden el agua, antes de que se pierda.
El rezó y ofrecimiento es breve. La limpia con el copal de las milpas y dejar los elotes en el lugar hasta que pierden su calor. Después de eso pueden empezar a comerlos.
Agregó que “desde hace mucho tiempo lo hacemos así, no es bueno comer antes sin que lo ofrendes porque son de los ángeles, de San Miguel, hace tiempo me contó mi abuela, Magdalena Mendoza Escamilla, que así debe ser porque si no lo ofrendas, el maíz no te va a rendir, y por eso el día 28, San Miguel, hay que hacer lo mismo, ir a cortar la milpa y llevarla a la iglesia”, dijo.
Mencionó que es importante hacer el ritual en agradecimiento de los alimentos que se obtienen, a pesar de que es poca la cosecha que va a obtener en esta temporada por la falta de lluvia.
En esta parcela ya tuvo algunos elotes, dijo con alegría, pero no espera lo mismo en la parcela que tiene en el cerro, a unos 10 kilómetros, donde sembró cinco litros de maíz, frijol y calabaza que no pudo regar y dependen del agua de la lluvia.
Por eso se mostró preocupada porque en el poblado la lluvia no ha caído desde hace meses y teme que perderá los cinco litros de maíz, frijol y calabaza que sembró, que sería su sustento de todo el año, hasta que vuelva a sembrar.
Por ese motivo, dijo que está a la espera de que caiga la lluvia para que empiece a abonar su milpa y si esto no sucede en los próximos días ya no lo hará porque sería un gasto innecesario y se sumaría a las pérdidas porque cada costal de abono le costó 250 pesos y ella sólo se dedica al trabajo agrícola.
En la mayoría de las parcelas que se observaron la milpa no creció más de un metro, las hojas están marchitas y algunas ya secas, “no llueve porque la gente se porta mal, se matan mucho”, aseguró.
Pobladores de la comunidad dijeron que estaban preocupados por la escasez de lluvia porque aseguraron que si no cae pronto corren el riesgo de perder la cosecha y sufrirán hambruna.




