Jorge Camacho Peñaloza
La nueva era de Acción Nacional
En esta vida hay que morir varias veces para después renacer.
Y las crisis, aunque atemorizan, nos sirven para cancelar
una época e inaugurar otra.
Eugenio Trias
El pasado domingo Ricardo Anaya fue elegido por la mayoría de los panistas del país como nuevo dirigente nacional del Partido Acción Nacional. Con su gestión iniciará una nueva era llena de esperanza para la militancia de mi partido y para el país, por el nuevo rumbo por el que nuestro nuevo presidente quiere que transite nuestro partido, el del involucramiento de los panistas en la solución de los problemas de la sociedad, en la vigilancia de los gobernantes y de los representantes populares, para que se conduzcan con transparencia y rindan cuentas genuinamente.
El PAN tiene que volver a ser el partido que escuche a la sociedad, que deje de ser un partido que sólo se interese por ganar elecciones y espacios de poder, sino que esté con la gente, la acompañe en la búsqueda de oportunidades y desarrollo, en la solución de los problemas de la sociedad, que agite las conciencias de la gente para que participe en la solución de los problemas.
El PAN tiene que ser el partido que dé el ejemplo de la vigilancia y evaluación de sus presidentes municipales, regidores, síndicos, gobernadores, diputados y senadores, nuestros compañeros que están en estos cargos de elección popular no por haber ganado una elección abanderando a nuestro partido tienen un cheque en blanco para hacer y se conduzcan como quieran en el desempeño de sus funciones.
Luego de conocerse la victoria de Ricardo Anaya como nuevo dirigente nacional del PAN, inicia una nueva era en la vida de nuestro partido, la elección quedó atrás y es tiempo de reconciliación y de unidad; por eso le tendió la mano a Javier Corral e iniciará una nueva reingeniería del partido que incluye el combate a las corrupción en la militancia, el adelgazamiento de la nómina, la reducción de los salarios de la dirigencia nacional en al menos 50 por ciento, así como la publicación de sus declaraciones fiscal, de ingresos e intereses.
Para Ricardo Anaya, México con el gobierno priista no va por el camino correcto, por eso se propone una oposición crítica del gobierno que ha hecho un desastre en materia económica, y que de acuerdo a los datos, ha aumentado la pobreza y la inseguridad.
Ha llegado el momento de iniciar la nueva era de Acción Nacional, de que el partido regrese a su esencia, de que vuelva a ser lo que fue.
El partido ha sufrido en los últimos años todo tipo de crisis, acusaciones de corrupción, secuestros de líderes morales, vejaciones por parte de jefes delegacionales y una serie de altibajos que lamentablemente, lo han puesto al mismo nivel que los otros partidos.
Con la llegada de Anaya a la dirigencia del partido se marca el inicio de una nueva era, una era en la que Acción Nacional vuelva a posicionarse como el partido con mayor congruencia, con mayor calidad moral y con mayor aceptación por parte del electorado.
Ya en otras ocasiones he cuestionado el actuar de muchos de sus militantes y dirigentes.
Anaya al ser poseedor de una formación doctrinaria, intelectual y política, no sólo proyecta una imagen acorde a las demandas y retos de la sociedad mexicana, sino que inyecta al partido nuevos bríos, de real esperanza de que los hilos que lo mueven al fin retomarán el cauce correcto: el camino institucional, el sendero congruente de la crítica y la rectitud.
Aún se sienten lejanos los tiempos del gran Maquío, de los de Gómez Morín, para quien lo más urgente por allá de los 30’s, era crear conciencia ciudadana, con la finalidad de que las y los mexicanos visualizaran los problemas que aquejaban a la sociedad de la tercera década del siglo XX, y sobre todo, mover a los ciudadanos a través de su decidida participación en la solución de los mismos; en donde los sueños más sublimes de los más jóvenes, encontraran eco a su búsqueda de la verdad y dieran valor a la acción.
El Partido Acción Nacional con la llegada de Ricardo Anaya a la dirigencia nacional, evoca esas épocas. En donde el trabajo, la tenacidad, el respeto y amor a la patria, al trabajo, a la unidad, pureza y sobre todo, transparencia del voto.
Llegó la hora de transparentar las cuentas, de reinventar al partido, de hacerse corresponsables de los errores del pasado, asumiendo el control a través de los más altos valores que por casi 100 años, han movido las entrañas del partido.
Un partido sofocado por el egoísmo, el clientelismo y las corruptelas, no podría ser reinventado sin un líder como Anaya, él lo guiará a lo que fue en un inicio: un espacio político formado y conformado por mujeres y hombres de trabajo, de lucha, empeño, tenacidad, de gran fuerza y de alta calidad moral para hacer frente a las demandas de la sociedad que exige, con mejores propuestas y mejores proyectos.
La nueva era del PAN estará guiada por un hombre que promete mucho. Tenemos toda nuestra confianza puesta en él y en su proyecto. Estamos seguros que su proyecto representa la mejor propuesta a cambiar el rumbo de nuestro país, hacia un país de empuje, competitivo, que sea capaz de atraer la inversión a largo plazo, en donde la paz y la seguridad sean temas de la agenda nacional, hacia un México que ya todos extrañamos y queremos de vuelta.
Vuela vuela palomita ve y dile: a Anaya que como el ave Fénix, con él, el partido renacerá para darle a la sociedad, lo que a gritos reclama que es una pronta respuesta a tanta desesperanza.




