Lo reciben en Salsipuedes con lágrimas, aplausos y consignas por la continuación de la lucha contra la presa
“Estos chacales se toparon con un tigre, compañeros, el tigre del Cecop”, dijo. Demanda cárcel para el gobernador Ángel Aguirre, para Humberto Marín, Domingo Bailón y Jacinto Solís
Argenis Salmerón
Después de un año y dos meses con cuatro días, ayer regresó a los Bienes Comunales de Cacahuatepec Marco Antonio Suástegui Muñoz, tras ser liberado en el penal de La Unión.
A las cinco de la tarde, un helicóptero aterrizó en un playón del río Papagayo, en la comunidad de Salsipuedes, y de él bajó el vocero del Cecop, acompañado del secretario general de Gobierno, David Cienfuegos Salgado.
En esa comunidad, el pasado sábado integrantes del Cecop tomaron los pozos del sistema de captación Papagayo 2, de la CAPAMA, para exigir al gobierno del estado y al Tribunal Superior de Justicia (TSJ) la libertad del vocero de la organización, de María de la Cruz Dorantes Zamora y de la coordinadora de la Policía Comunitaria en Olinalá, Nestora Salgado.
Tres días después, los comuneros retiraron la toma del sistema de captación de agua Papagayo II, luego de que el gobierno del estado se comprometió a liberar esta semana al vocero de la organización, Suástegui Muñoz.
Con lágrimas, aplausos y consignas fue recibido Suástegui Muñoz en la cancha de la comunidad por unos 200 habitantes de las diferentes comunidades de los Bienes Comunales de Cacahuatepec, y 15 policías comunitarios.
Cienfuegos Salgado entregó a la familia y abogados del Centro Tlachinollan al vocero del Cecop tras ser liberado, y posteriormente el funcionario se retiró de la comunidad en una camioneta blanca tipo o suburban y escoltado por una camioneta de la policía del estado.
Mientras, en la entrada de Salsipuedes, los policías comunitarios instalaron un retén temporal para evitar el ingreso del grupo contrario al Cecop, y en la tarde, antes de la llegada del vocero, tampoco dejaron pasar a los reporteros.
Suástegui Muñoz vestía un pantalón de mezclilla, una playera gris y su típico sombrero y sus huaraches cruzados, y se observó que perdió peso durante su reclusión.
Arriba de una silla blanca de plástico, abrazado de su hermano Vicente y sus hijos, dijo sus primeras palabras.
“Marcos, te culparon de criminal y asesino, pero todo el mundo sabe que tú eres campesino”, “gobierno asesino que encierra campesinos”, “que somos 60, somos un chingo y vienen más” y “sí se pudo, sí se pudo”, fueron algunas de las consignas de los comuneros.
Termina una pesadilla y comienza un sueño
Emocionado, Suástegui Muñoz expresó su agradecimiento y una disculpa a todos los comuneros por dejarlos solos en la lucha del Cecop contra la presa La Parota.
“Quiero agradecerle a cada uno de ustedes que estuvieron al pendiente de mí, de mi familia, quiero pedir una disculpa a todos ustedes”, dijo.
“Yo sé que lo único que querían era verme libre, les pido perdón por mi hermano (Vicente), es una buena persona, no sabe mucho de la lucha, pero les puedo decir que todo lo que hacía lo hacía con buena intención, perdónenlo y perdónenme por haberlos dejado solos mucho tiempo, me ha dolido mucho”, externó con lágrimas en los ojos.
Recordó que su detención fue triste por la tortura a la que fue sometido, “fue muy triste el vuelo que me llevó de tierras sureñas guerrerenses a tierras de Nayarit, fue muy triste también mi estancia de 10 meses en el penal de máxima seguridad”.
Agradeció a los integrantes del Cecop, al abogado del Centro Tlachinollan y a las distintas organizaciones sociales, “hoy ha terminado la pesadilla y comienza un sueño, el Cecop siempre en lucha contra la presa La Parota y ahora el Cecop estuvo luchando por la liberación de Marco, vamos por María Cruz”.
Enfatizó que el Cecop luchará por la liberación de los presos políticos encarcelados “injustamente”, como Nestora Salgado, Gonzalo Molina González y Arturo Campos, “es muy doloroso estar en la cárcel; esas cárceles del terror, del olvido, del miedo, de la muerte”.
Exaltó que la lucha contra la presa La Parota continúa para evitar su construcción en los Bienes Comunales de Cacahuatepec, “hoy he regresado un poco flaco, quizá más bajo de peso, quizá más débil físicamente, pero fuerte espiritualmente, compañeros, fuerte con la firme convicción de que no vamos a dar un paso a atrás”.
Manifestó su solidaridad con los 43 normalistas de Ayotzinapa desaparecidos el 26 y 27 de septiembre del año pasado, “debemos solidarizarnos siempre, pero no es motivo para que la lucha se venga abajo, todo lo contrario, a partir de hoy se termina la pesadilla y comienza el sueño, de la justicia, de la verdad”.
Expuso que el gobernador con licencia Ángel Aguirre Rivero debe ir a la cárcel, al igual que el dueño de la gravillera Kimbar, Humberto Marín, y los opositores al Cecop, Domingo Bailón y Jacinto Solís Vázquez, “ellos tienen que ir a la cárcel, no puede haber justicia si esta gente no va a la cárcel”.
Comentó que tras la tortura que recibió en la cárcel tiene lesionada la rodilla derecha y el tobillo izquierdo, y bajó a los 65 kilos de peso cuando su peso normal es de 90.
Consideró que el próximo gobierno del estado “es un gobierno por naturaleza sangriento, es un gobierno represor, es un gobierno asesino, me refiero al gobierno del PRI”.
“Me refiero a Héctor Astudillo, que sin duda va a querer gobernar con mano dura, y cuando dicen mano dura, es reprimir, desaparecer gente, los gobiernos del PRI desaparecen, matan gente, pero el Cecop no lo va a permitir”, puntualizó.
Agradeció al gobernador Rogelio Ortega Martínez por aportar “su granito de arena, como haya sido, bajo presión, como haya sido, dieron una muestra de que la justica puede llegar a Guerrero; mi liberación yo la veía muy lejos, sin embargo en una de las cartas expuse que La Parota no va, las gravilleras no van”.
Informó que celebrarán el aniversario 11 y 12 del Cecop tras su liberación, aunque no precisó la fecha, y dijo que se reanudarán los domingos las asambleas en las distintas comunidades de Cacahuatepec.
“Estos chacales se toparon con un tigre, compañeros, el tigre del Cecop, el tigre de Guerrero, el tigre de La Parota, viva el Cecop”, finalizó.
Continúa el proceso a Suástegui Muñoz
El abogado del Centro Tlachinollan, Vidulfo Rosales Sierra, informó que el proceso jurídico contra Suástegui Muñoz continúa afuera de la cárcel, porque el delito de robo calificado se ganó jurídicamente, “hubo una resolución favorable, no están acreditadas las pruebas que lo acusaban, hoy lo ratifica el Tribunal Superior de Justicia”.
Explicó que el vocero del Cecop continuará los procesos jurídicos de los delitos que le imputan, como ataques a las vías de comunicación, despojo, lesiones agravadas y simples.
“Vamos a seguir en el proceso hasta lograr la absolución total de Marco Antonio, porque nos queda claro que Suástegui es un defensor comunitario, no es delincuente, no tiene por qué estar procesado”, señaló.
Rosales Sierra comentó que buscarán también la liberación de la integrante del Cecop, María de la Cruz Dorantes Zamora, “hoy logramos la resolución a favor de Marco Antonio; el compromiso sigue de que la presa La Parota no se va a hacer aquí”.
Recordó que cuando visitó por primera vez a Marco Antonio Suástegui en el penal de máxima seguridad en el estado de Nayarit, “le dije que me iba a salir de Tlachinollan, pero que no lo iba a hacer hasta que estuviera libre Marco Antonio, ahora me da gusto estrechar su mano aquí”.
El 17 de junio del 2014, Suástegui Muñoz fue detenido por policías ministeriales afuera de su casa en el fraccionamiento Magallanes en la ciudad de Acapulco, acusado de participar junto con otros ocho opositores al proyecto de presa La Parota en una balacera y atentado en contra de la familia Bailón Dorantes, en la comunidad de Parotillas el 4 de abril de 2014, cuando la Policía Ministerial detuvo a cinco hombres tras una emboscada contra policías comunitarios.
El 18 de junio por la madrugada, también de manera furtiva fue llevado al reclusorio de máxima seguridad de Tepic, Nayarit, donde permaneció aíslado nueve meses con 13 días, hasta que el 31 de marzo del 2015 fue trasladado de regreso al penal de La Unión, Guerrero, que fue una de las demandas del movimiento, así como su libertad.




