Condenan a Rafael Videla a 50 años por el robo de bebés durante la dictadura argentina
DPA
Buenos Aires
La Justicia argentina condenó ayer a 50 años de prisión al ex dictador Jorge Rafael Videla, entre otros militares, por el robo sistemático de bebés, uno de los delitos más aberrantes de la última dictadura que gobernó el país entre 1976 y 1983.
La sentencia fue dictada por el Tribunal Oral Federal 6, integrado por María del Carmen Roqueta, Julio Panelo y Domingo Altieri, en el juicio oral que se inició el 28 de febrero de 2011 en los tribunales de Retiro, en la ciudad de Buenos Aires.
Además, fueron condenados el ex marino Antonio Vañek (40 años); el ex capitán Jorge Eduardo Tigre Acosta (30 años), que fue jefe de inteligencia del grupo de tareas de la ESMA, uno de los mayores centros clandestinos de detención; y el ex comandante de Institutos Militares Santiago Omar Riveros (20 años).
También recibieron su pena el último presidente de facto Reynaldo Bignone (15 años); el ex prefecto Juan Antonio Azic (14 años), apropiador de la actual diputada nacional Victoria Donda; el oficial de Inteligencia del Ejército Víctor Gallo (15 años); su ex esposa Inés Susana Colombo (5 años); y el médico de la ESMA Jorge Luis Magnacco (10 años).
En tanto, fueron absueltos el ex almirante Rubén Omar Franco y el ex agente de inteligencia Eduardo Ruffo.
“Este fallo no repara solo a las víctimas, familiares y amigos, sino a la sociedad toda. Es un triunfo colectivo conseguido gracias a la búsqueda sostenida de justicia de los organismos de derechos humanos, las víctimas, los familiares y organizaciones sociales y políticas de todo el país”, dijo Donda.
Cuando el jurado leyó la condena de 50 años para Videla la gente presente en el Tribunal celebró, al igual que los cientos de manifestantes que se habían concentrado en las calles aledañas.
La histórica causa, que por primera vez condenó este delito, se inició a fines de 1996 y al momento de ser elevada a juicio oral integró 35 casos de apropiación como ejemplo del plan sistemático de robo de bebés que implementó la dictadura militar.
De todos estos casos, 26 nietos recuperaron su identidad, mientras otros nueve continúan irresueltos, entre ellos el del nieto de la líder de la organización Abuelas de Plaza de Mayo, Estela de Carlotto.
Cientos de bebés y niños fueron apropiados ilegalmente durante la dictadura. La mayoría nació en cautiverio, muchos de ellos en las maternidades clandestinas que funcionaban en la ex Escuela de Mecánica de la Armada (ESMA) en Buenos Aires y en el batallón del Ejército de la localidad bonaerense de Campo de Mayo, entre otros centros ilegales de detención.
Las Abuelas de Plaza de Mayo lograron restituir la identidad a 105 de aquellos niños, hoy adultos, pero todavía continúa en la búsqueda de otros 400.




