Jorge Camacho Peñaloza
De derrotas y victorias
El ciudadano debe armarse de fuerza y de constancia y decir cada día en el fondo de su corazón prefiero una libertad peligrosa que una esclavitud tranquila. Rousseau
Hay muchas formas de leer el resultado de la elección, distintos puntos de vista, interpretaciones, juicios y explicaciones, estados de ánimo, esperanza y desesperanza, señalamientos de culpables, traiciones, irregularidades, lo que sea me parece que el resultado deja muchas lecciones, muchas derrotas y muchas victorias no sólo para unos sino para todos los actores que participamos en el proceso. Esa, sin duda, la verdadera lección.
A la luz de lo que sucedió el día de la elección, más allá de la oferta de candidatos, lo que realmente se dio fue una confrontación entre tres campañas por la Presidencia de la República: la campaña del clientelismo del PRI; la campaña de la ideología y el dogma de Andrés Manuel López Obrador; y la campaña de la ciudadanía encabezada por Josefina Vázquez Mota, cada una con sus debilidades y fortalezas, con sus lastres y oportunidades, con sus posibilidades y realidades.
Formalmente quien ganó el día de la elección no fue Enrique Peña Nieto, sus coautores Salinas y Televisa, el PRI o sus propuestas electorales. Realmente lo que ganó fue la campaña del clientelismo que aplicó toda su experiencia en la práctica de cooptación, compra de voto y acarreo de sus votantes que sufragan no por un proyecto de sociedad sino por lo que le dan, y en una sociedad con mayorías empobrecidas por las inequitativas estructuras creadas por el propio PRI a lo largo del siglo XX, y que el PAN no tuvo la capacidad de desmontar, son los votantes más cautivos y numerosos del electorado. Falta ver hasta qué punto la tradicional y característica forma de operar elecciones por el PRI en esta ocasión sobrepasó los márgenes de la ley.
Enrique Peña Nieto lo único que ganó hasta el momento ha sido vivir en Los Pinos y despachar en la Presidencia de la República, pero quienes ganaron el poder fueron otros, quienes idearon llevarlo a la máxima magistratura del país, quienes van a realmente usufructuar el poder, que ni el rumbo del país, acorde a sus propios intereses, quienes van a tratar de someter a la sociedad a sus tradicionales formas de ejercer el poder, es decir, pan y circo, el pan sólo para que los mexicanos mayoritariamente no mueran de hambre y circo para que como dijo Emilio El Tigre Azcárraga a este pueblo jodido para que no sienta la desgracia hay que hacerlo reír, esos son los que realmente ganaron la elección de los votos clientelares.
El PAN como partido en el poder perdió no la batalla política sino la batalla de las percepciones. Sin duda el ejercicio del poder desgasta y no fue suficiente lo que hizo para que los mexicanos pudieran entender el buen rumbo que le dio la país desde el 2000.
Al PAN y al gobierno les están cobrando la factura, se le vino encima el problema de desequilibrio del crimen organizado y cárteles del narcotráfico a consecuencia de la pérdida de sus pactos con el poder del régimen autoritario del PRI hasta el año 2000 y por el cierre de las fronteras al libre tránsito de la droga a Estados Unidos después del derrumbe de las Torres Gemelas en el 2001, aunado a la extrapolada apuesta que se hizo a la política de seguridad pública, todo lo cual trajo como resultado la generación del miedo por los repetidos hechos de sangre, violencia y guerra a lo largo y ancho del país; el PAN perdió ante el voto del miedo y el voto clientelar, quienes votaron por la paz y por una tarjeta de débito para hacerla efectiva en Soriana.
Josefina perdió la elección pero ganó liderazgo ciudadano, hizo que avanzara el liderazgo de la mujer mexicana, ganó un lugar más elevado en la posición de la mujer en el contexto político, económico y social, después de esta campaña y elección el lugar de la mujer mexicana ya no es el mismo, ya se vio en la campaña de Josefina que la mujer mexicana es capaz y más capaz que muchos hombres, que está preparada, que puede dirigir a la nación, que es una actora importante en la sociedad mexicana; en esta campaña ganó pues la mujer mexicana.
Y hoy, tus hijas, las hijas de todos y mis hijas, pueden soñar también, con ser presidentas de México.
Ella ya lo ha dicho: terminó la campaña electoral pero apenas empieza la campaña de la ciudadanía, podrá haber perdido ella misma y el PAN la elección pero ella ha leído bien desde lo más profundo de sus convicciones que de esta derrota política ha emergido la ciudadanía que al final del día es el saldo más valioso de la contienda, es en realidad la victoria más importante en la coyuntura histórica del país.
Ganaron los miles y miles de mexicanos que a través de las redes sociales y expresiones como la de los jóvenes de #Yosoy132 opinaron, se activaron, promovieron, despertaron, tarde o no, a la democracia, del no dejar la política sólo a los políticos, para tomar el lugar que les corresponde en la vida política del país, de donde van a provenir los cambios verdaderos esos que no van a llegar nunca desde los partidos políticos, gobernantes, diputados o senadores; esos son los verdaderos ganadores de la contienda electoral, esos con quienes Josefina se identifica e impulsará como ciudadana que es y por quienes la derrota electoral es ínfima en comparación de ese despertar ciudadano.
Vuela vuela palomita 1: Y ve y dile a toda la raza que aquí naiden se raja, que vamos a seguir echándole pa’delante porque ya despertó ese gigante que va a extinguir al dinosaurio un día que es la ciudadanía.
Vuela vuela palomita 2: Y ve y dile a mis amigos del Instituto Electoral del Estado de Guerrero, que lo único que esperamos es que apliquen la ley. El artículo 37 bis no se interpreta, ¡se aplica! Nos vemos en el Congreso.




