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Pide Unasur una salida a la crisis de Colombia y Venezuela y también frenar las deportaciones

*Concluye reunión de las cancilleres sin acuerdo sobre la reapertura de la frontera entre ambos países. Santos se dice indignado por el trato a sus connacionales expulsados por el gobierno bolivariano

EFE / DPA

Buenos Aires / Cartagena (Colombia) / Bogotá

El secretario general de la Unasur, el ex presidente colombiano Ernesto Samper, aseguró ayer que “las diferencias entre Colombia y Venezuela tienen que ser resueltas por los gobiernos de los dos países” y pidió la “inmediata suspensión de las deportaciones de colombianos” desde la nación vecina.
Samper, de visita oficial en Buenos Aires, aseguró en un comunicado que “en el curso de los últimos días” mantuvo conversaciones con el jefe de Estado de Colombia, Juan Manuel Santos, y su par de Venezuela, Nicolás Maduro, sobre la crisis fronteriza.
El titular de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) agregó que a los dos les manifestó “el deseo de Unasur” de arribar a un arreglo bilateral basado en premisas como “la inmediata suspensión de las deportaciones de colombianos” y “la creación de un mecanismo institucional para la defensa de los derechos de los deportados”.
También instó a crear “un mecanismo conjunto entre los dos países para el combate del crimen organizado” y a buscar iniciativas económicas “para manejar las diferencias cambiarias y de precios en la frontera que ocasionan contrabando”.
Samper fue recibido ayer en Buenos Aires por el canciller argentino, Héctor Timerman, en una reunión en la que “analizaron los principales temas de la agenda regional y la evolución de los trabajos específicos en los Consejos e instancias de la Unasur”, indicó el Ministerio de Relaciones Exteriores del país austral.
Las declaraciones de Samper se dan luego de que el ex presidente colombiano César Gaviria (1990-1994) pidiera al gobierno de su país que se planteara la posibilidad de retirarse de Unasur si los demás países miembros de ese organismo no rechazan la postura de su secretario general frente a la crisis en la frontera con Venezuela.
Por su parte, los gobiernos de Colombia y Venezuela acordaron ayer acciones conjuntas contra el contrabando y otros delitos en la frontera común, pero no llegaron a un acuerdo para reabrir el principal paso entre los dos países, cerrado hace una semana por orden del presidente venezolano, Nicolás Maduro.
La canciller colombiana, María Ángela Holguín, dijo al término de una reunión en Cartagena (norte de Colombia) con su homóloga venezolana, Delcy Rodríguez, que le manifestó la convicción de su país de “que el cierre de la frontera (…) no es el camino para combatir este flagelo”.
Venezuela cerró el pasado jueves el paso fronterizo entre San Antonio del Táchira y la ciudad colombiana de Cúcuta, el de mayor movimiento de personas y comercio entre los dos países, y dos días después declaró el estado de excepción en una amplia zona limítrofe, todo a raíz de un ataque de presuntos contrabandistas que dejó tres militares y un civil heridos.
En tanto, el presidente colombiano, Juan Manuel Santos, aseguró ayer sentir la misma indignación que sus connacionales deportados por Venezuela en los últimos días y aseguró que, como es su deber, los protegerá de “todo tipo de abusos”.

El “Club de Madrid” respalda la paz en Colombia y critica crisis en Venezuela

Con un amplio respaldo al proceso de paz en Colombia y la preocçupación manifiesta por la situación en Venezuela, varios ex mandatarios que forman parte del Club de Madrid clausuraron ayer en Bogotá tres días de deliberaciones sobre la democracia en América Latina.
En su discurso ante el foro, organizado por el Club de Madrid, organismo independiente compuesto por un centenar de ex jefes de Estado y de gobierno de más de 60 países democráticos, y por la Fundación Buen Gobierno y otras instituciones, Santos aseguró que para Colombia la paz “es una necesidad”.
La difícil coyuntura económica que vive Latinoamérica por la caída de los precios del petróleo y otras materias primas, la desaceleración china y la devaluación de las monedas de la región también fue objeto de análisis en la sesión de ayer.
La secretaria general Iberoamericana, Rebeca Grynspan destacó que, debido a la bonanza de años anteriores, Latinoamérica logró “sacar 60 millones de personas de la pobreza”, con lo cual el 34 % de los habitantes de la región es de clase media.
Aseguró, sin embargo, que en 2012 comenzó una “desaceleración” de la región en términos económicos y se dio un estancamiento en reducción de la pobreza y la desigualdad.
Entre los asistentes a la clausura se encontraban los ex presidentes de Bolivia, Jorge Quiroga; de Chile, Ricardo Lagos y de México, Vicente Fox (Información de Agencias).

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