Octavio Klimek Alcaraz
Construyendo una agenda legislativa para el país
Los resultados preliminares de las elecciones del 1 de julio permiten observar que el Congreso de la Unión tendrá en ambas Cámaras la necesidad de generar una agenda legislativa que busque conciliar los diversos proyectos de los diversos grupos parlamentarios que lo integran.
De los 500 legisladores en la Cámara de Diputados se estima que el grupo parlamentario del PRI-PVEM tendrá 232 legisladores, aún con los 10 legisladores del PANAL, sólo llegarían a los 242 legisladores, lo que significará menos de la mitad de la mayoría parlamentaria.
Las izquierdas (PRD-PT-MC) tendrían 140 legisladores serían la segunda fuerza en la Cámara de Diputados y el grupo parlamentario del PAN con 118 legisladores pasaría ser la tercera fuerza en dicha Cámara.
En el caso del Senado de la República, integrada por 128 legisladores, el grupo parlamentario del PRI-PVEM tendría 57 legisladores, si se les suma un legislador del PANAL, solo tendrían 58 senadores, lo que significará también menos de la mitad de la mayoría parlamentaria.
En este caso, el grupo parlamentario del PAN con 41 legisladores sería la segunda fuerza, y el grupo parlamentario de las izquierdas (PRD-PT-MC) tendrían 29 legisladores para así ser la tercera fuerza en el Senado de la República.
No oculto mi preocupación por cómo se articulen el grupo parlamentario de las izquierdas, tanto en la Cámara de Diputados, como el Senado de la República. Un fenómeno común en las izquierdas es el canibalismo político. Del 2006 al 2009 también las izquierdas fueron segunda fuerza política en la Cámara de Diputados, pero las visiones encontradas prosperaban, en el pleno del grupo parlamentario del PRD se aprobaba por mayoría una cosa y ya en el pleno de la Comisión legislativa o de la propia Cámara algún legislador votaba en contra del acuerdo de la mayoría. Para un servidor, sería tirar a la basura un valioso capital político que la ciudadanía le otorgó a las izquierdas. Se necesita más disciplina interna y congruencia entre el decir y el hacer de muchos legisladores, que luego acaban representando a grupos de interés económico más que a los electores que les dieron su voto. La siguiente legislatura del 2009 al 2012, ahora por concluir las izquierdas (PRD-PT-MC) votaban de manera poco articulada, por decir lo menos, además de que ha sido una fuerza disminuida abrumadoramente frente a las alianzas de facto de los grupos parlamentarios del PRI y del PAN.
Por todo eso necesitamos tener claridad desde las izquierda sobre cuál va a ser la propuesta de agenda legislativa en materia de reforma política, energética, laboral, fiscal, telecomunicaciones, por citar algunas de las que se anuncia el grupo del PRI-PVEM-PANAL llevará seguramente al Congreso. Finalmente ellos tienen que pagar los apoyos recibidos por los grandes poderes económicos.
En el caso de lo ambiental, hay una agenda bastante avanzada relacionada a asuntos como lograr legislar en materia de descentralización de la gestión ambiental, gestión de zonas costeras, ordenación del territorio, evaluación ambiental estratégica, la autonomía de la Profepa, cambio climático, en materia de agua, desarrollo forestal y de pesca sostenible por citar sólo algunos temas. Se trata de legislar con un sentido de hacer realidad el derecho constitucional de las personas a un medio ambiente sano, así como asumir nuestra responsabilidad con el propio ambiente
Además, se debe procesar en unos cuantos meses las prioridades para el presupuesto de egresos de la federación del 2013.
En conclusión, es urgente ponerse a discutir entre los legisladores electos de las izquierdas sobre la agenda legislativa, que van a impulsar en el Congreso de la Unión. Procesar ésta y no esperar a que los otros grupos parlamentarios tomen la batuta, para quedar sólo en meras actitudes de protesta, que implican en la realidad acabar siendo meros testigos de acuerdos en la mesa de negociaciones entre otras fuerzas políticas. Hay que aprovechar de manera efectiva la fuerza política que se tiene en el Congreso de la Unión, e insisto no disminuirla a través de divisiones egoístas o estériles, si se tiene la altura de miras que necesita el país.




