Ayotzinapa, parte de un patrón sistemático de agresiones contra las normales rurales: Tlachinollan
Redacción
El Centro de Derechos humanos de la Montaña Tlachinollan presentó, con motivo de su 21 aniversario, su informe, Desde las trincheras de Ayotzinapa, la defensa por la educación y la vida de los hijos del pueblo, en el que plantea que la desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa, es parte de un patrón sistemático de agresiones en contra de las normales rurales.
En un documento publicado en su página de Internet, dice: Hemos tenido la dicha de cumplir 21 años trabajando por los derechos humanos en la Montaña de Guerrero; pero en este caminar, el 26 de septiembre de 2014 nos ha marcado profundamente con la pena que embarga a la comunidad de Ayotzinapa y particularmente a 43 familias que desde esa fecha han emprendido una ardua batalla contra las autoridades mexicanas para exigir la presentación con vida de sus hijos.
Agrega que “nos dimos la tarea de registrar los acontecimientos de los últimos once meses que han marcado un nuevo derrotero por la lucha de los derechos humanos en México”.
Advierte que el informe “de ninguna manera busca presentar la verdad sobre los hechos ocurridos en septiembre de 2014, por el contrario, su objetivo es el de dar voz a la comunidad normalista rural y a la de las familias víctimas de la impunidad y la colusión estatal”.
“Hemos solicitado a compañeros y compañeras su contribución en esta tarea, sobre todo para que con su experiencia, visión y perspectiva pudieran ayudarnos a enmarcar la importancia que ha tenido el normalismo rural y en particular la Normal Rural “Raúl Isidro Burgos” de Ayotzinapa desde que fue creada en 1926 y poder entender todo este proceso de construcción de un proyecto educativo pensado desde la base comunitaria para formar a jóvenes del campo y transformarlos en sujeto del cambio; realidad que no es ajena a la que hoy viven los pueblos indígenas en esta Montaña de Guerrero”, agrega.
“A los papás y mamás de Ayotzinapa, que con sus palabras sencillas, directas y fulminantes – sin pretenderlo – nos han dado lecciones de dignidad y de valor; les decimos que respetuosamente nos atrevimos a recoger momentos densos, dolorosos, extenuantes y muy esperanzadores sobre su lucha contra el poder y su fuerza para desenmascarar todas sus tropelías. Fue en el zócalo de la Ciudad de México donde sus voces de trueno cimbraron al país y agrietaron la verdad histórica de un gobierno que no habla con la verdad y que desprecia a las víctimas. A las familias de los desaparecidos, de los lesionados y los caídos dedicamos este informe y particularmente un capítulo nutrido de sus testimonios que nos muestran la viva historia de padres y madres con corazón de acero”, expone.




