Viernes negro para la economía de España; los mercados la llevan a nivel de rescate
DPA
Madrid
El acoso de los mercados a España volvió ayer a situarla en niveles cercanos a lo que los expertos consideran zona de rescate: tras la negativa del Banco Central Europeo (BCE) a comprar deuda soberana, la rentabilidad del bono español a diez años rozó el 7 por ciento, cerrando en el 6,95 por ciento, mientras la prima de riesgo cerró en 563 puntos básicos.
El respiro que durante unos días había dado al país, la cuarta economía de la zona euro, el Consejo Europeo que la semana pasada abrió la puerta a la recapitalización directa de los bancos y a la compra de deuda mediante el fondo europeo de rescate se esfumó hoy definitivamente.
La Bolsa española vivió también un descalabro. El selectivo Ibex 35, el índice más importante del parquet madrileño, terminó la jornada con unas pérdidas del 3,10 por ciento, en 6.738,90 puntos, cerrando su cuarta peor semana del año.
Ante esta situación, el presidente del gobierno español, Mariano Rajoy, intentó una llamada a la calma.
“Tengan la total y absoluta seguridad de que España hará todo lo posible y superará la crisis económica por la que estamos pasando en estos momentos”, dijo durante la inauguración de la sede del Banco Iberoamericano de Desarrollo (BID) en Madrid. El gobierno “hará todo lo posible para que también Europa haga todo lo posible para que entre todos podamos superar esta crisis económica”.
La vicepresidenta, Soraya Sáenz de Santamaría, pidió también serenidad y aseguró que el Ejecutivo hará las reformas “imprescindibles” para modernizar España y garantizar el cumplimiento de los objetivos de déficit público. La clave es “saber todos lo que tenemos que hacer”, dijo.
Rajoy ya avanzó hace días que habrá más reformas en una España en recesión económica, con la mayor tasa de desempleo de la Unión Europea (UE), el 24,44 por ciento, y en la que los ciudadanos empiezan a notar las consecuencias de los recortes millonarios implementados por el Ejecutivo, también en pilares del Estado de bienestar como la sanidad y la educación.
Con el nuevo viernes negro de hoy se reaviva el temor de que España se convierta en el quinto país del euro en tener que ser rescatado completamente, más allá del rescate de sus bancos, tras los de Irlanda, Portugal y Grecia y ahora también Chipre.
La presión de los inversores lleva ya tiempo dando problemas al país en el mercado primario, donde el Tesoro Público paga cada vez más intereses por colocar deuda y está cerca de ser expulsado. El jueves pagó un 6,50 por ciento por colocar bonos a diez años, un nivel que los expertos no consideran sostenible en el tiempo.
Detrás de lo sucedido hoy en los mercados está la negativa del BCE a comprar deuda soberana y a adoptar otras medidas de estímulo económico, más allá de la bajada de un cuarto de punto, hasta el 0,75 por ciento, de la principal tasa de interés de la zona euro que la institución con sede en Fráncfort anunció el jueves.
“Cuando el BCE no actúa, los mercados reaccionan”, manifestó hoy en París el ministro de Exteriores español, José Manuel García-Margallo. “Siempre he sostenido y vuelvo a sostener que el problema central que tiene en estos momentos la eurozona es la sostenibilidad de la deuda pública”.




