Militar cercano a Al Assad huye de Siria con ayuda de desertores; al menos 40 muertos ayer
DPA
Estambul / París
Para la oposición es un triunfo mientras que para el régimen sirio se trata de un duro golpe: el comandante de brigada sirio Manaf Tlass, que fue un estrecho amigo de la familia Al Assad y cuyo padre fue ministro, huyó a Turquía con ayuda de los desertores.
Un portavoz del Ministerio del Exterior francés aseguró ayer que el militar se encuentra de camino a París, ya que al parecer tiene familiares en Francia.
El comandante del Ejército Libre Sirio Riad al Asaad dijo a la agencia DPA en entrevista telefónica que no se reunió con Tlass durante su paso por Turquía, pero sí aseguró: “Nuestra gente lo ayudó (a huir)”.
La secretaria de Estado norteamericana, Hillary Clinton, calificó la huida de Tlass como “un acontecimiento prometedor”. Los últimas deserciones harán que los que todavía apoyan al régimen se planteen su apoyo, dijo Clinton en Paris. Al Assad quedará cada vez más aislado y “nosotros estamos seguros de que el régimen cae”, subrayó. La cuestión es cuántas personas tendrán que morir hasta entonces.
Mientras, los 107 representantes de la comunidad internacional reunidos ayer en París en la tercera conferencia de los Amigos de Siria expresaron su voluntad de que el Consejo de Seguridad de la ONU aumente la presión sobre el régimen de Damasco y de que no queden impunes los responsables de las masacres.
El encuentro destacó por la amplia representación de la oposición siria y por la ausencia de Rusia y China, que apoyan al presidente Bachar Al Asad.
Los países árabes y occidentales pidieron al Consejo de Seguridad que adopte una resolución obligatoria que incluya una amenaza de sanciones a Damasco. Y recalcaron que el presidente sirio «debe abandonar el poder». La solicitud de resolución la quieren «bajo el capítulo VII» para hacer aplicar los acuerdos internacionales sobre una transición política. Ese apartado permite decidir sanciones e incluso un recurso a la fuerza contra quienes no respeten una resolución.
La declaración de París dejó constancia de la necesidad de ofrecer más apoyo a la oposición democrática, que mostró su decepción ante la falta de cambios sobre el terreno.
El texto apostó por reforzar la ayuda a la población ante la alarma mostrada por “la degradación diaria de la situación”.
“Esta es una buena mañana para el pueblo sirio y mala para el régimen de Al Asad”, dijo el ministro de Exteriores francés, Laurent Fabius, para quien “es indispensable que la resistencia siga sobre el terreno” al tiempo que aumenta la presión internacional.
Por su parte, el secretario general de Naciones Unidas, Ban Ki-moon, sugirió transformar al grupo y dotarlo de un mandato más político que militar, según indicó en un informe enviado al Consejo de Seguridad al que tuvo acceso DPA.
La meta, según Ban, deberá ser iniciar un diálogo entre las partes en conflicto.
“A partir de las experiencias de la misión y de la amplia violencia en Siria debería considerarse la posibilidad de apoyar un diálogo entre las partes”, indica el informe, de 25 páginas.
Por su parte, Amar al Wawi, una de las principales figuras de los desertores en la provincia fronteriza turca de Hatay, dijo: “Para derrocar al régimen, una deserción como la de este hombre es un factor importante”.
No obstante, la deserción de este comandante de la Guardia Republicana se produce cuando el conflicto ya dura desde hace más de un año, lo que también arroja dudas sobre su verdadera motivación. “¿Cuán valiosa es una deserción si el régimen se está desintegrando?”, se preguntaba Amar al-Wawi.
En tanto, en Siria murieron ayer al menos 40 personas a manos de las fuerzas de seguridad. En varias ciudades se registraron de nuevo manifestaciones contra el régimen. En dos barrios de Damasco hubo enfrentamientos. La televisión estatal informó de “operativos antiterroristas” en Deir as-Saur, Latakia, Homs, Idlib y Daraa, localidades todas bastiones de la oposición al régimen.




