No tratará la OEA la crisis fronteriza entre Colombia y Venezuela
DPA / EFE
Washington / Bogotá / Quito / Caracas
La Organización de Estados Americanos (OEA) no tratará a nivel de cancilleres la crisis fronteriza provocada por la deportación de ciudadanos colombianos de Venezuela, tal y como había solicitado Colombia.
El Consejo Permanente de la OEA no llegó ayer a un acuerdo para convocar una reunión de consulta de los ministros de Exteriores, tal y como esperaba el gobierno de Juan Manuel Santos. Venezuela consiguió así evitar que esta cuestión se trate en el seno de la organización hemisférica.
De los 34 estados miembros de la OEA, 17 votaron a favor de la convocatoria de la reunión de consulta de cancilleres, cinco en contra (Ecuador, Haití, Nicaragua, Venezuela y Bolivia), 11 se abstuvieron y hubo un ausente en la votación (Dominica). Se necesitaban 18 de los 34 votos para que se aprobase la propuesta.
“Hemos obtenido la mayoría pero no suficiente”, se lamentó el embajador de Colombia ante la OEA, Andrés González, tras ver cómo su propuesta se quedaba corta de un voto. González dijo que tratarán de convencer a los países que se han abstenido sobre la necesidad de tratar la crisis fronteriza en un futuro en el seno de la OEA.
El embajador de Venezuela ante la OEA, Roy Chaderton, por su parte, dijo que su país está a favor del diálogo con Colombia para resolver esta crisis.
La mayoría de delegaciones hicieron un llamamiento al diálogo entre Colombia y Venezuela, aunque los países se encontraban divididos a la hora de determinar si la OEA o la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) era el foro más adecuado para tratar esta crisis fronteriza entre dos estados miembros.
Colombia no considera como una derrota la decisión de la OEA de no tratar a nivel de cancilleres la crisis fronteriza colombo-venezolana, afirmó ayer la ministra de Relaciones Exteriores, María Ángela Holguín.
La reunión de cancilleres de la Unasur para tratar el impasse diplomático entre Colombia y Venezuela no se desarrollará el 3 de septiembre como lo anunció Bogotá, en razón de que el gobierno venezolano planteó una nueva fecha, dijo el canciller subrogante de Ecuador, Xavier Lasso.
Por su parte, el presidente venezolano, Nicolás Maduro, denunció ayer que hay planes para acabar con su vida que cuentan con “la anuencia, la vista gorda” del gobierno de su colega colombiano, Juan Manuel Santos.
En tanto, al menos nueve presos y ocho mujeres que pernoctaban en una cárcel del centro de Venezuela murieron en medio de un incendio causado por un cortocircuito, mientras que otros 17 privados de libertad resultaron heridos.




