Periódico con noticias de Acapulco y Guerrero

Moisés Alcaraz Jiménez *

México, adiós al cambio

 

El primero de julio perdimos la oportunidad de cambiar al modelo económico que ha convertido a México en una auténtica fábrica de pobreza y de transformar al régimen político que sostiene a ese modelo.

Con el voto mayoritario de los mexicanos se refrenda la política económica neoliberal que se aplica en el país desde la década de los ochenta, pasando por el cambio sin transición registrado en 2000 con la llegada del PAN al poder.

De entonces a la fecha el deterioro social se incrementó aún más y de plano se cancelaron las expectativas de desarrollo al aflorar la imposibilidad de alcanzar el progreso y bienestar dentro de ese esquema depredador que día con día incrementa la desigualdad social, hace crecer el número de mexicanos que viven en el abandono y cancela las esperanzas de progreso en las regiones que han sido condenadas a sobrevivir en la marginación y el olvido.

Nadie puede venir de fuera a decirle a los guerrerenses lo que esto significa, somos el estado más pobre del país con amplias zonas geográficas equiparables o en peores condiciones que poblaciones centroafricanas.

Tal vez por ello los guerrerenses sí buscamos cambiar a México el primero de julio expresando ese sentir en las urnas, pero esos votos no fueron suficientes, se impusieron las fuerzas conservadoras de la derecha, la oligarquía beneficiaria de ese sistema con su férreo control monopólico sobre los medios de comunicación hábiles en el engaño y la desinformación. Esas fuerzas sólo cambiaron nuevamente de partido para apuntalar al régimen y oxigenar al neoliberalismo que asegura sus cuantiosas ganancias al costo de mantener a la mayoría de mexicanos en condiciones deplorables de vida.

El monopolio de la oligarquía sobre los medios corrompidos de comunicación –queda hoy más claro que antes– es el factor fundamental que una vez más ha hecho posible que muchos mexicanos de todas las clases sociales, presas de la desinformación y faltos de interés en los asuntos públicos, voten por sus opresores, por el modelo neoliberal que los mantiene con un pie en el cuello.

¿Cuál es el futuro para México después del primero de julio? Muchos hablan de una simple continuación del modelo económico; sin embargo, todo indica que no será sólo eso, pues la clase política que retorna al mando tiene un perfil definido para ubicarse más a la derecha de la que se va; es decir, se pinta un escenario de mayor profundización del neoliberalismo, con más privatizaciones: Pemex y la CFE como objetivos fundamentales, sin excluir la salud y la educación, con las llamadas reformas estructurales que hundirán más a los trabajadores en la miseria al retirarles con ellas los pocos derechos laborales y sociales que aún conservan.

El modelo que hasta para sus creadores se observa agotado y le buscan alternativas para robustecerlo, para la derecha criolla todavía es posible exprimirlo aún más, no sólo mantenerlo en sus actuales condiciones, sino hacer que el Estado abdique todavía más de su función primordial, que es garantizar el bienestar de todos.

La nueva derecha mexicana que regresa al poder tiene el claro propósito de entregar lo poco que queda de los bienes públicos al sector privado. Es la ofensiva más grande del neoliberalismo en México contra la posibilidad de alcanzar un Estado benefactor dentro de su régimen político natural que es la socialdemocracia. Contra toda esa posibilidad llega la nueva derecha mexicana, son más privatizaciones y menos bienestar social, es un adiós al cambio y un adiós al progreso para mucho más de la mitad de mexicanos que viven en el abandono.

A ese México nos conducen la oligarquía y los poderes fácticos que han sobrepuesto al Estado, con una amplia mayoría de compatriotas de todas las clases sociales que los han respaldado con su voto presas de la desinformación, el engaño y el desinterés por los asuntos públicos. Dentro de ese panorama gris se observa un México sin esperanza.

 

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Twitter: @MoissAlcarazJim

 

* El autor es director estatal de Gobernación

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