Molestan a usuarios del Donato Alarcón las aguas negras estancadas en la entrada
Familiares y pacientes del hospital Donato G. Alarcón, de Ciudad Renacimiento, señalaron que charcos de aguas negras que huelen mal escurren por la puerta de acceso al nosocomio.
Quienes salen o entran al hospital tienen que sortear charcos de aguas negras que corren en el asfalto, los que ya causaron baches también en la calle.
Una señora que llevaba a un adulto mayor fue ayudada por dos taxistas del sitio frente al hospital, e incluso se ofrecen sillas para esperar a quienes no pueden mantenerse en pie por mucho tiempo.
Madres que salen después de horas de labor de parto con sus hijos en brazos tienen que esperar entre las aguas negras y triciclos de carga estacionados a menos de cinco metros de la puerta principal del hospital.
El esposo de una señora que salió después de parir se quejó porque en los 10 minutos que llevaban esperando a que sus familiares llegaran por ellos, “no hay limpieza y hiuele mal”.
Una de las enfermeras que salía del hospital contó que en días pasados, cuando hacía más calor, el mal olor de las aguas negras llegaba al hospital, “pero ya nadie hace nada y cada vez hay más vendedores afuera”.
Familiares de algunos pacientes también expusieron que los comercios semiestablecidos que rodean el nosocomio dificultan el acceso a las instalaciones.
En un recorrido por la zona de hospitales, en la calle Juan R. Escudero, que conecta con el bulevar Vicente Guerrero, se observaron 20 locales de comida en 300 metros, desde el laboratorio estatal de Salud hasta el Donato G. Alarcón. (Abel Salgado).




