La Asamblea Popular no es mayoría en Tixtla para impedir la elección, dice el perredista Hossein Nabor
Carlos Navarrete Romero
Chilpancingo
El aspirante perredista a la alcaldía de Tixtla, Hossein Nabor Guillén, aseguró que es respetuoso del movimiento que encabezan los padres de los 43 normalistas de Ayotzinapa desaparecidos y de las organizaciones que los respaldan, sin embargo manifestó que ellos no representan a la mayoría de los ciudadanos como para impedir nuevamente que los electores ejerzan su derecho al voto.
Consultado vía telefónica, el perredista dijo que son más los ciudadanos que sí quieren elecciones, e incluso informó que ha tenido acercamientos con algunos de los padres de los estudiantes desaparecidos quienes, afirmó, le manifestaron que no se oponen al proceso electoral.
El miércoles en conferencia de prensa, la Asamblea Popular Municipal de Tixtla y padres de los 43 normalistas desaparecidos advirtieron que no le permitirán al Congreso local nombrar a un alcalde interino ni instalar un concejo municipal, y tampoco que se celebren las elecciones extraordinarias.
También anunciaron que el domingo se integrará el Consejo Mayor, con el que pretenden sustituir a las autoridades municipales, y que estará formado por 10 concejales que entre sus objetivos tendrán la defensa de la Normal Rural de Ayotzinapa, por lo que ya pidieron formalmente al Congreso su reconocimiento.
Al respecto, Hossein Guillén dijo que siempre ha sido respetuoso de la exigencia de los padres de los desaparecidos porque su demanda es justa, pero comentó que no comparte su postura en torno a la elección extraordinaria.
“No compartimos su idea, ellos no son autoridad, ni siquiera el Congreso del estado, o el de la Unión ni el Ejecutivo son autoridad para decir que no hay condiciones para celebrar elecciones en Tixtla”, dijo.
Añadió que no todos los ciudadanos de ese municipio respaldan el movimiento de la Asamblea Popular.
“Ese Consejo no está legitimado por la mayor parte de la sociedad, aquí hay una convocatoria que se ha hecho abierta, pero la gente no participa porque hay gente que todavía cree en las instituciones electorales”, sostuvo.
Pese a ello reconoció que las organizaciones sociales que respaldan a los padres de los normalistas desaparecidos y que forman parte de la asamblea “están haciendo su chamba”, que es visitar las comunidades, barrios y colonias.
Sin embargo, dijo que en esas reuniones la participación es escasa, pues concentran no más de 25 personas, cuando en Tixtla “la votación histórica” es de 13 mil ciudadanos.
“Si ellos igualan esa cantidad con firmas o con copias de la credencial de elector de las personas que los respaldan, seguramente nosotros creeríamos que ellos fueron propuestos por la mayoría, pero no es así”, expuso.
Insistió en que la lucha de los padres de los normalistas es justa, e incluso dijo que él es padre y si sus hijas estuvieran en una situación similar participaría en el movimiento, pero reiteró que no comparte la postura de que no haya elecciones.
“Ellos no son autoridad para negarme a mí ni a los más de 30 mil votantes del municipio de Tixtla el derecho de elegir a sus gobernantes, si ellos quisieran participar en las elecciones están en todo su derecho, pero no pueden decir que no hay condiciones”, insistió.
Recordó que la quema de las casillas electorales el pasado 7 de junio es un delito federal, y pese a ello no se ha detenido a ningún responsable de esos hechos.
Nabor Guillén dijo que ya ha buscado acercamientos con los líderes del movimiento, sin embargo no ha tenido respuesta, y anunció que entre hoy y mañana hará un nuevo intento.
Comentó que en sus intentos por acercarse al movimiento logró hablar con un pequeño grupo de los padres de los normalistas desaparecidos, quienes, aseguró, le manifestaron que no se oponen a la elección, sin embargo no mencionó nombres ni dio más detalles porque así se lo pidieron.
Llamó a los padres de los normalistas a dialogar, que le permitan plantear su proyecto y asumir compromisos “que se pueden cumplir, compromisos no con demagogia o que escapen a mi esfera de competencia, a ellos los llamo a seguir luchando por lo que han venido luchando, los llamo a que podamos platicar”.
Hizo otro llamado al gobierno estatal para dejar de ser omiso en la atención de la demanda de los padres, “el gobierno del estado está más preocupado por lo problemas financieros que por los problemas políticos y sociales de Tixtla, nos han dejado solos a los ciudadanos de Tixtla, han dejado que los problemas crezcan”.
Finalmente, sobre los señalamientos que hizo la Asamblea, que lo responsabilizó a él y al priista Saúl Nava Astudillo de lo que pudiera sucederle a sus integrantes luego de ser víctimas de dos atentados, Hosseín Nabor dijo que quienes acusan están obligados a probarlo.
Explicó que el vocero de la Asamblea, Miguel Ángel Vargas, es su familiar, pues está casado con una de sus primas, y pese a ese acercamiento no le había manifestado lo de los atentados.
Mencionó que no hay argumentos para que lo señalen por esos hechos, y llamó al vocero del movimiento a que presente pruebas que confirmen su dicho, de lo contrario él demandará por daño moral.
“Es un tema delicado acusar a un servidor, yo no sabía lo que pasó, no puede él emitir una opinión tan irresponsable, si tiene pruebas que las presente, yo lo reto a que presente la denuncia y las pruebas correspondientes, porque ni siquiera metió otros partidos, solo habló del PRI y el PRD”, dijo.




