Sugieren expertos investigar un autobús con droga que sin saberlo habrían tomado los normalistas
Lourdes Chávez
Chilpancingo
Los normalistas fueron atacados y desaparecidos por la Policía Municipal de Iguala debido a que tomaron, sin saberlo, un autobús con droga oculta en su interior, señala una línea de investigación del Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI).
En sus conclusiones, el grupo explica que los estudiantes tomaron tres autobuses en la terminal de Iguala, incluido un Estrella Roja 3278. Al salir de la terminal, hicieron una parada para que el chofer bajara a “entregar unos papeles”.
El vehículo fue detenido poco antes del Palacio de Justicia, en la carretera Iguala – Chilpancingo. Según testimonios, policías federales los hicieron bajar del autobús mientras les apuntaban con rifles AR-15, negándose a dejar que salieran de Iguala.
A 100 metros de los hechos, la Policía Municipal disparaba contra otro autobús con estudiantes.
Los jóvenes salieron huyendo rumbo a la colonia Pajaritos, donde fueron perseguidos por personas en patrullas y motocicletas. Algunos estudiantes fueron refugiados en casas aledañas por los vecinos de la zona, y otros se escondieron en el cerro.
La existencia del quinto autobús fue borrada de dos consignaciones en las Procuradurías bajo el argumento de que había sido destruido por los normalistas, aunque no existía evidencia de ello.
El GIEI obtuvo de la PGR el video que demuestra la salida del autobús de la terminal, pese a que éste no estaba incluido en el expediente.
“Las circunstancias relacionadas con los acontecimientos vinculados con este autobús no fueron documentadas, ni procesadas como escena del crimen por parte de las autoridades correspondientes, razón por la cual no puede realizarse un análisis de escena del crimen”, señala el informe.
Al inspeccionar el quinto autobús, el GIEI se dio cuenta que no era el mismo vehículo que el observado en el video, lo cual se comprobó mediante el peritaje de un experto en video.
El ocultamiento del quinto autobús llevó a los expertos a sospechar que éste podría ser la razón de la severa agresión en contra de los estudiantes.
Con base en documentación de la Agencia Antidrogas de Estados Unidos, (DEA, por sus siglas en inglés) los expertos descubrieron que existen procesos judiciales por casos de narcotráfico entre Iguala y Chicago, así como un proceso judicial en que un autobús de Iguala fue modificado para transporte de narcóticos.
“El grupo piensa que se debe analizar si esta es una hipótesis viable y que va al fondo de la cuestión sobre este quinto bus y la posible motivación del ataque a los normalistas”, dijo el investigador Carlos Beristain, integrante del grupo de expertos reunidos por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH).
“Los objetivos del ataque apuntan a que estuvo dirigido a no dejar salir los buses de Iguala. Cuando ya habían salido de Iguala, fue detenerlos donde habían salido y, cuando parecía que salían huyendo, el caso del bus (del equipo de fútbol) Los Avispones, acabar con cualquier posibilidad de huída”.
Los padres habían pedido que se revisara la veracidad de la información
En su informe de labores, el GIEI recomendó al gobierno mexicano una investigación del posible traslado de estupefacientes en el transporte público, y como parte de sus indagatorias, solicitó estudios del narcotráfico entre Iguala y Chicago, de investigaciones que han llegado al ámbito fiscal en Estados Unidos.
Los expertos dijeron que hay datos de que se usan autobuses modificados para el transporte de droga.
Extraoficialmente es una versión extendida en las esferas de gobierno que surgió de los policías municipales de Iguala que fueron llevados a un curso en Tlaxcala, unos días después de 26 de septiembre.
La versión trascendió a la Normal Rural de Ayotzinapa, y los padres de los normalistas desaparecidos exigieron revisar su veracidad.
Según esta hipótesis, los normalistas que llegaron para tomar camiones para trasladarse a la marcha del 2 de octubre a la ciudad de México, sin saberlo abordaron un autobús con un cargamento de droga, en el crucero de Huitzuco, eso habría desencadenado la masacre de seis personas y la desaparición forzada de 43 estudiantes.




