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Tras cuatro años de trabajos, la ampliación Mozimba-Pie de la Cuesta sigue inconclusa

Yee Trujillo

Después de cuatro años de construcción, la ampliación del tramo Mozimba-Pie de la Cuesta de la carretera federal Acapulco-Zihuatanejo continúa inconclusa, causando molestias diarias a la población y pérdidas económicas para los transportistas de la zona poniente y los propietarios de negocios turísticos.
Como ha ocurrido en repetidas ocasiones, este viernes cientos de habitantes de la zona poniente fueron afectados por los trabajos de ampliación de la carretera, por lo que muchos adultos, jóvenes y niños llegaron tarde a sus centros de trabajo y estudio, además de que otras personas perdieron las citas médicas que tenían programadas, porque el trayecto que antes se recorría en 20 o 25 minutos, ahora requiere de más de hora y media.
Decenas de amas de casa, empleados, jóvenes y niños se observaron caminando entre los vehículos, mientras que en la entrada de las colonias Jardín, un checador de los camiones urbanos tuvo que controlar el tráfico y dirigir el paso de los vehículos porque los policías viales llegaron al lugar hasta después de las 11 de la mañana.
Desde hace varios años, el tráfico ha sido insoportable para los habitantes de esta zona del puerto porque en ocasiones los automóviles se encuentran completamente detenidos, los choferes de las unidades de transporte se niegan a ir al centro y las personas deben caminar los siete kilómetros de la mencionada vía para poder llegar a sus destinos a consecuencia de las malas condiciones en que se encuentran los carriles de circulación vehicular.
De acuerdo con el proyecto de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT), esta obra que inició a principios de 2008, sería para ampliar la vía de dos a cuatro carriles –con 21 metros de ancho–, la construcción de seis puentes y dos viaductos en los kilómetros 9.5 y 9.1, así como obras complementarias como acotamientos laterales, introducción o sustitución de tuberías de agua potable y drenaje, con un costo total de unos 500 millones de pesos.
Sin embargo, la carretera se encuentra en pésimas condiciones, además de que los tramos pavimentados son menos que los de terracería, situaciones que empeoran cada vez que ocurre una lluvia por los constantes derrumbes, baches y encharcamientos.
Y únicamente se han concluido tres puentes: el primero ubicado entre El Derrumbe y La Curva del Capitán, y otros dos entre las colonias Jardín Mangos y Jardín Azteca.
Desde hace algunos meses, se terminaron de construir los puentes ubicados en las colonias Generación 2000 y Balcones al Mar pero estos no se encuentran en funcionamiento porque aún no han sido conectados a la carretera.
Los tramos ampliados y pavimentados a cuatro carriles se observan entre el fraccionamiento Marbella y La Curva del Capitán, y entre La Casa del Caracol, y la entrada a la zona turística de Pie de la Cuesta; porque frente a  Balcones al Mar ya se realizó la ampliación, pero el camino continúa siendo de terracería y los carriles de circulación son alternados constantemente por los trabajadores de la obra.
Para la primera etapa que arrancó en 2008, durante la administración como alcalde del perredista Félix Salgado Macedonio, la SCT informó que se habían destinado 72 millones de pesos, para la ampliación de un tramo de 1.9 kilómetros en la zona de El Derrumbe.
Desde el inicio de su gobierno, el priista Manuel Añorve Baños mostró interés por la obra; en junio de 2010, supervisó los avances y aseguró que el puente de la colonia Generación 2000 se entregaría en agosto, con dos meses de retraso en relación a la fecha planeada, y durante el recorrido se informó que la SCT invertiría otros 80 millones de pesos dentro de la segunda etapa.
En enero de 2011, Añorve recorrió nuevamente la obra y aseguró que para esta segunda etapa se había destinado 155 millones de pesos, cifra que trataría de gestionar para la tercera etapa.
En septiembre de 2011, el gobierno municipal informó que durante 2012 se realizaría una cuarta y última etapa con una inversión de 200 millones de pesos, y que la obra se terminaría en diciembre próximo, pero la mayoría de quienes transitan por esta vía dudan que la SCT cumpla con la fecha porque nunca finaliza las etapas conforme a lo previsto.
Durante estos cuatro años, políticos como el diputado federal del PRI, Fermín Alvarado Arroyo, y el diputado local del PRD, Evodio Velázquez Aguirre, han efectuado recorridos  con funcionarios de la SCT, supuestamente para exhortar al gobierno federal a agilizar los trabajos, pero no han logrado ningún avance significativo en la obra.

Pérdidas económicas a comercios y transportistas

“Vamos a tener que exigir la destitución del secretario de Comunicaciones y Transportes, porque no es posible que por su descoordinación, por su falta de planeación, los negocios de Pie de la Cuesta tengamos que cerrar porque la verdad que es ya inconcebible las pérdidas que estamos teniendo”, expresó la presidenta de la Unión de Propietarios de Negocios de esta zona turística, María Nelly Mejía Cienfuegos.
“Para que vean la planeación del secretario de Comunicaciones y Transportes: precisamente hoy empieza el fin de semana, el lunes inicia un torneo de futbol donde vienen de diferentes estados a participar, y se les ocurre hacer dos obras, en un lado y como a 200 metros en el otro carril, es inconcebible la manera en cómo están trabajando”, criticó al asegurar que buscarán reunirse con el gobernador, Ángel Aguirre Rivero, este lunes para pedir su intervención.
Dijo que de 46 propietarios de restaurantes y hoteles de Pie de la Cuesta se encuentran “sumamente preocupados” porque desde el inicio de las obras han tenido una disminución de un 20 por ciento en sus ingresos, y a pesar de que ya inició la temporada vacacional, el problema del tráfico se ha agravado por el reinicio de los trabajos.
“De seguir así, yo creo que 18 o 20 negocios van a cerrar sus cortinas definitivamente”, agregó, al asegurar que muchos turistas se han quejado por los problemas que tiene que pasar para llegar a Pie de la Cuesta.
Mejía Cienfuegos explicó que la lentitud de las obras se debe a que normalmente “un día trabajan, dos días no, y solamente hay 5 o 6 trabajadores para la magnitud de la obra”.
Por otra parte, el transporte público también ha sido afectado con esta obra, ya que de acuerdo con uno de los choferes de los camiones de transporte urbano, Erick Sánchez Sánchez, tanto concesionarios como choferes han resultado perjudicados en su economía porque los vehículos se averían más rápidamente y requieren más refacciones por las malas condiciones en que se encuentra la vía.
“Llantas, muelles, todo eso se echa a perder, ahora tenemos que cambiarlas más seguido que antes, (porque) antes tardaban más, ahora con los golpes pues se van despedazando las llantas y los amortiguadores también”, agregó.
Explicó que en un día normal, durante el turno de la mañana, los camiones urbanos pueden realizar seis vueltas entre su base y la colonia Centro, en un tiempo aproximado de una hora y media; pero durante en un día con tráfico, únicamente pueden hacer tres o cuatro porque pierden hasta tres horas paralizados en el tráfico.
Las constantes averías y desgaste de los vehículos resultan peores para los taxis colectivos que recorren esta zona, aseguraron algunos choferes, quienes además revelaron que durante los días lluviosos prefieren parar sus unidades.
“Algunos propietarios son conscientes y prefieren mejor que las unidades paren, por lo mismo de que hay deslaves, y para que uno vaya por una vuelta y no alcance a dar la cuenta, a veces sale más caro”, dijo uno de los taxistas de apellido Hernández.
Sin embargo, los más afectados han sido los taxistas provenientes del municipio de Coyuca de Benítez, quienes han reducido sus ganancias hasta en un 50 por ciento a causa de esta obra.
“Más que nada las personas que viajan ya únicamente lo hacen por necesidad, ya no salen digamos que vayan a pasear, que vayan a dar una vuelta a Acapulco, únicamente por compromiso y nos afecta mucho”, dijo el concesionario, Julián Osuna Salgado.
También aseguró que muchos de sus compañeros están buscando otras fuentes de empleo porque “casi todo lo que cobré de pasaje se fue de gasolina”, ya que normalmente tardaban 50 minutos en llegar desde Coyuca a su base ubicada en la calzada Pie de la Cuesta, pero ahora tardan más de tres o cuatro horas.

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