Esperan la ampliación de su mandato, acceso a todas las fuentes y entrevistar a militares, dicen los expertos
*No buscan un interrogatorio sino una plática con los soldados del 27 Batallón de Iguala, porque obtuvieron información del expediente que dice que vigilaron a los normalistas antes de llegar a la central de autobuses, precisa Martín Beristáin
Lourdes Chávez
Tixtla
El Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI) espera la ampliación de su mandato para la investigación de los ataques del 26 y 27 de septiembre en Iguala, y que puedan tener acceso a todas las fuentes oficiales para llegar a la verdad, informó el integrante del grupo Carlos Martín Beristáin.
Después de presentar el informe de seis meses de trabajo a la comunidad de la Normal Rural de Ayotzinapa, se le preguntó si en caso de que se amplíe su mandato seguirán pidiendo las entrevistas con los efectivos de la 27 Zona Militar que estuvieron activos la noche de los ataques en Iguala, y dijo que es importante acceder a todas las fuentes, “es un caso tan dramático, tan atroz, para nosotros lo más importante es el derecho a la verdad que debe prevalecer ante cualquier situación”.
Dijo que hasta la conclusión del primer mandato, el 2 de septiembre, la respuesta de las autoridades castrenses fue que les enviaran las preguntas que haría la Procuraduría General de la República (PGR) a los militares, llamados a declarar dentro del caso judicial.
Sin embargo, indicó que los expertos no buscaban un interrogatorio sino una plática con los soldados, porque obtuvieron información del expediente que dice que soldados del Ejército vigilaron a los normalistas antes de llegar a la central de autobuses el 26 de septiembre, donde comenzó la persecución y los ataques que terminaron en seis muertos, 43 desaparecidos y 20 heridos.
Asimismo, hay testimonios de que soldados observaron dos escenarios de las agresiones, en la comisaría de barandilla de la Policía Municipal, así como en la clínica Cristina, donde abordaron a un grupo de normalistas que buscaban refugio y atención médica.
Otro tema clave en la investigación, dijo, es el quinto autobús en que se trasladaban los normalistas, que se omitió en el expediente, y cuando los expertos solicitaron verlo no coincidía con el vehículo que ellos observaron en un video de la central de autobuses.
Confirmó que ese autobús implica una hipótesis fundada para poder investigar el caso, porque descubrieron una investigación de agentes de la Administración para el Control de Drogas (DEA), de Estados Unidos, que indica el uso del transporte público para el transporte de droga entre Iguala y Chicago.
Precisó que no se ha tomado como línea de investigación, pero explicaría en parte el nivel de agresión sufrido por los estudiantes, “hay que considerar todas las posibles hipótesis”, enfatizó.
Particularmente, porque los inculpados dijeron que el autobús fue destruido por los normalistas y abandonado en la central de autobuses, pero de en los videos de vigilancia se ve que salió de la terminal con estudiantes a bordo.
Confió en que pronto les informen de los acuerdos de continuidad del convenio, porque el presidente Enrique Peña Nieto ya expresó su disposición ante la prensa.
El seguimiento de las investigaciones depende de las partes anuentes que solicitaron la creación del GIEI: la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), el gobierno mexicano y los padres de familia, que están en un proceso de negociación porque los expertos consideran que no ha habido cumplimiento total a los acuerdos, pero los funcionarios estiman que sí.
Reconoció la postura de la nueva procuradora, Arely Gómez, para cotejar y contrastar la información del expediente del primer mandato del GIEI, y confió en que en un segundo periodo se activen las cosas pendientes que los expertos consideran importantes.




