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Han aumentado los precios de los alimentos en los últimos 10 años hasta 190 por ciento

Monserrat Bosque / Agencia Reforma

Ciudad de México

Desde 2001 a la fecha algunos alimentos básicos en la dieta de los mexicanos se han encarecido hasta en un 190 por ciento, como es el caso del frijol.
Otros productos como el pan, arroz, aceites y grasas comestibles, leche, huevo, café y azúcar, han tenido incrementos que van de 70, hasta 177 por ciento, en el caso de la tortilla, de acuerdo con un análisis de Reforma con base en datos del Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática (Inegi).
José Luis de la Cruz, del Centro de Investigación en Economía y Negocios (CIEN), del Tecnológico de Monterrey Campus Estado de México, criticó que la precariedad del mercado laboral, reflejado en los bajos incrementos salariales, ha sido uno de los principales factores que han influido en la capacidad de compra de alimentos de los mexicanos en los últimos años.
“Aunque en general se podría argumentar que una inflación de 4.3 por ciento es baja comparada con las tasas registradas en décadas pasadas, ello no toma en consideración que en productos como los alimentos se tienen aumentos de dos dígitos. Tan solo en el caso del frijol, la tasa anual ronda 55 por ciento.
La combinación de mayor inflación y precariedad laboral es uno de los aspectos más preocupantes, fundamentalmente porque trastoca la estabilidad y calidad de vida de las familias”, dijo.
Juan Carlos Anaya, director general de Grupo Consultor de Mercados Agrícolas, coincidió en que, aunque la inflación en los precios de los alimentos durante la última década ha sido considerablemente menor a décadas anteriores, el salario ha aumentado significativamente menos de lo que lo han hecho los precios de los productos.
“Si en los años 90 te comprabas un kilo de tortilla con 8 pesos, hoy la gente se sigue gastando esos 8 pesos, el problema es que con esa misma cantidad ya no compra un kilo, sino 700 gramos, por dar un ejemplo, sin embargo, sí hay que aclarar que los precios de los alimentos están más allá de los gobiernos, están fijados por el mercado y más ahora que prácticamente ya no están subsidiados”, explicó Anaya.
Agregó que, particularmente a partir de 2006, los precios internacionales de los alimentos comenzaron a incrementarse, mientras que en las décadas anteriores mantuvieron una tendencia a la baja, lo que impactó directamente los precios al consumidor en el país.

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