Piden jornaleros agrícolas que se atienda un edificio de la Sedesol que se inundó en Tlapa
Carmen González Benicio
Tlapa
Integrantes del Consejo de Jornaleros Agrícolas pidieron a autoridades municipales, estatales y federales que atiendan las condiciones del edificio de la Unidad de Servicios Integrales de la Secretaría de Desarrollo Social (Sedesol) que se inundó, por tercera vez, y afectó los insumos del comedor.
Los integrantes del Consejo, Miguel Martínez Peralta, Flores Sánchez Crescencio y Aureliana Díaz Benigno informaron que el 14 de septiembre, cuando llovió a media tarde, las instalaciones se inundaron al taparse el único desagüe que tienen, ante la abundante basura, piedras y lodo que acarreó el agua.
Dijeron que se perdió aproximadamente el 20 por ciento de los insumos para el funcionamiento del comedor ya que el agua entró “de repente de la parte posterior” de las instalaciones al no encontrar salida, y para cuando lograron limpiarla ya había alcanzado unos 30 centímetros del espacio de la cocina y la bodega del comedor.
Entre los insumos afectados están la maseca, arroz, galletas y azúcar que, al mojarse se batieron con el agua lodosa; las latas “se limpiaron y no pasa nada, pero lo demás se tuvo que tirar”, explicaron.
Dijeron que han pedido la intervención de las autoridades responsables de la Unidad de Servicios Integrales de Sedesol porque eso ocurre con frecuencia, y que ellos sólo son responsables del comedor durante la temporada de alta migración de septiembre a enero.
Señalaron que parte de la responsabilidad es del Ayuntamiento, porque no verifica que cuando se construye alguna obra los dueños retiren o limpien sus escombros, o dejen los espacios libres, “porque el agua se salió desde allá arriba, donde construyeron y quitaron unos costales de arena que se habían puesto”, dijo Miguel Martínez.
Se quejaron de que ellos avisaron a las autoridades, pero “no le dieron mucha importancia”. Otra petición de los tres trabajadores es que la Secretaría de Asuntos Indígenas (SAI) les pague el salario acordado, porque no les han avisado la forma y el tiempo en que se los pagarán.
Comentaron que las instalaciones de la Unidad de Servicios Integrales de Sedesol se han inundado en tres ocasiones, y que en 2013 se cayó el techo del comedor porque el agua de las lluvias que caen que se acumula en las instalaciones de la Voz de la Montaña, el Consejo Regional y la misma Comisión Nacional para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas (Cdi) halla esa salida.
El desagüe salía a un terreno baldío que en los últimos años se fraccionó; hay casas construidas encima de ese nivel, por lo que no corre con fluidez, y a eso se suma que los vecino inconformes a veces lo cierran sin decir nada, luego de que ahí muriera una menor de edad, hace dos años.
Insistieron en que las autoridades de los tres niveles de gobierno actúen para evitar mayores afectaciones.




