Marchan normalistas en Tlapa; exigen justicia para los 43 y Antonio Vivar
Antonia Ramírez
Tlapa
Estudiantes de la Normal Regional de La Montaña marcharon por la presentación de los 43 normalistas, y por el castigo a los responsables del asesinato del activista Antonio Vivar Díaz y el rechazo a las reformas estructurales del presidente Enrique Peña Nieto.
El 15 de septiembre la marcha salió del mercado Nuevo Horizonte, con cerca de 100 estudiantes, rumbo al centro de la ciudad, alrededor de las 10 de la mañana.
Los estudiantes portaban mantas en las que se leía: “Nos faltan 43 pobres. Mexicanos que gritan una hora, para callar el resto del año, ¡no hay nada que festejar!”.
En el mitin frente al Palacio Municipal, gritaron: “Wences decía que todo cambiaría, mentira la misma porquería”.
Ahí, los estudiantes cuestionaron a la sociedad sobre qué pensaban festejar, si en el país la independencia no existe y lo que impera es la impunidad, la colusión del gobierno con el crimen organizado, la desaparición forzada de estudiantes que levantan la voz y exigen sus derechos, y el encarcelamiento de los luchadores sociales.
La normalista Lucero Guzmán dijo que no sólo los estudiantes se inconforman y aclaró que ellos no estaban bloqueando, que los transportistas tenían bloqueada la ciudad, “aunque resultan incongruentes, porque hace unos meses ellos desalojaron y golpearon a los maestros que protestaban”.
Otra alumna también criticó a los taxistas y preguntó que porqué estaban bloqueando, si hace unos meses ellos estaban en contra de las manifestaciones y que si les gustaría que los desalojaran, como ellos lo habían hecho con los maestros el 1 de junio y la golpiza que les dieron el 5 de junio.
Mientras la marcha se realizaba, en una pollería del centro de la ciudad, que celebraba su primer aniversario, explotó el horno y se elevó una gran humareda negra, lo que alertó de un enfrentamiento entre los sectores de la población con taxistas, y el llamado a no acudir al Grito, sin embargo, “sólo fue un corto circuito”, según dijeron los dueños, porque Protección Civil y la Policía Municipal no quisieron decir nada.
El dueño de esta pollería es uno de los hermanos de ex edil Rufino Vázquez Sierra, quien fue visto en un video que circuló en las redes sociales, cuando el 5 de junio llegó en una camioneta, repleta de palos y machetes que repartió al grupo de choque conformado por el sitio de Juárez y Señor del Nicho, mismos que fueron usado para golpear a los maestros Juan Tenorio Villegas y Leugim Sánchez.
La noche de El Grito
Por la noche, durante El Grito, en el zócalo de la ciudad se observó poca gente, en comparación con otros años y no hubo militares, sólo las policías municipal y estatal.
En años anteriores, quienes se encargaban de la seguridad eran los militares, que colocaban cercos en cada esquina del zócalo, haciendo revisiones minuciosas a los asistentes.
El programa cultural inició hasta las 9 de la noche. A las 6 de la tarde, los trabajadores apenas estaban colorando la tarima que usarían los participantes.
Por otro lado, el colectivo El grito realizó su actividad alternativa en un salón, a donde invitó a la gente en las redes sociales a que diera “el grito alternativo”, como una forma de protesta por hartazgo con la clase política y a los gobernantes. Al lugar llegaron varios activistas, maestros e integrantes del Movimiento Popular Guerrerense (MPG), donde realizaron talleres de pintura, una exposición fotográfica de los 43 y del Antonio Vivar, así como música hip hop, rap y música de viento.
Este 16 de septiembre, en el desfile, participaron solo siete primarias, cuando el desfile en los últimos años ha sido militar.
Lo que llamó la atención fueron unos niños de la primaria Carlos Fuentes, de la comunidad Xochimilco, de este municipio, quienes llevaba una lona que se leía: “Necesitamos apoyo, a nuestras escuela le faltan aulas, pizarrones digitales, proyectores, material didáctico, biblioteca, butacas, cancha deportiva, sanitarios, dirección, agua potable, luz eléctrica, drenaje y uniformes escolares”, y una foto de cómo está su escuela.




