Revisan la arquitectura funcional de los años 40 y 50 en México en una exposición
Oscar Cid de León / Agencia Reforma
Ciudad de México
La casa habitación es revisada por el Museo Casa Estudio Diego Rivera y Frida Kahlo a través de la exposición Espacio habitable, funcionalismo en el entorno doméstico.
A inaugurarse el jueves a las 19:00 horas, la muestra revisa esa corriente arquitectónica asociada, por lo general, a los años 40 y 50, pero lo hace de raíz, adelantó ayer en conferencia de prensa su curadora, Ana Elena Mallet.
¿Como influyó el funcionalismo europeo de proyectistas como Le Corbusier en un México en búsqueda de una nueva identidad tras la Revolución?, es la pregunta que se responde.
Espacio habitable, recordó la directora del espacio, Montserrat Sánchez Soler, se expone a 80 años de que Juan O’Gorman levantara el primer inmueble funcionalista en México, su casa, justamente en el predio vecino a la casa estudio de los Rivera, también de su proyección.
El funcionalismo mexicano, también con exponentes como Juan Legarreta, Enrique Yáñez, Alberto T. Arai, Carlos Obregón Santacilia, Luis Barragán o Mario Pani, se extendería a toda arquitectura: edificios públicos, escuelas, deportivos, pero esta muestra se centra en los espacios habitables, entre cuyos ejemplos destacan el edificio Ermita, el Conjunto Jardín y el Multifamiliar Miguel Alemán.
Un fotorregistro que Cristina Kahlo realizó para la exposición da cuenta de algunos inmuebles que están aún en pie, algunos ya modificados o deteriorados.
Se trata también de generar conciencia del patrimonio, destacó Mallet: “Había que poner en evidencia que muchos inmuebles ya no existen o que están alterados o en mal estado”.
Espacio habitable recorre el funcionalismo desde un despliegue de documentación que refiere sus técnicas constructivas hasta la forma de vida de los moradores de esos espacios, entre la modernidad de sus arquitecturas y la propia tradición.
Se exhiben además algunos muebles de época de diseñadores como Clara Porset, así como mobiliario que el propio O’Gorman dispuso, por ejemplo, para la casa-estudio de los Rivera, y que se pensó que eran de su creación.
Y es que Mallet determina en la muestra que en realidad pertenecían, al menos en su mayoría, a catálogos de época que manejaba entonces el Palacio de Hierro a través de su Studio Evolución, encabezado en la primera mitad del siglo XX por un francés llamado Gaston Chaussat.
Sobre el rescate de la casa de O’Gorman, en el predio vecino, adquirida por el INBA en 2010, la directora del Museo Casa Estudio Diego Rivera señaló que aún se encuentran en proceso de estudio, para entrar posteriormente a su restauración.




