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Aparece asesinado otro joven universitario en la zona metropolitana de Cuautla

Ayer fue encontrado el cuerpo sin vida de un joven estudiante de la carrera de Docencia en el campus Jonacatepec, de la Universidad Autónoma del Estado de Morelos (UAEM), en la zona metropolitana de Cuautla, al oriente de la entidad.
Jhoram Castillo Quevedo, de 22 años, salió de su domicilio el domingo pasado a dar un paseo, sin embargo, poco después sus familiares reportaron la desaparición del joven a las autoridades.
Ayer se recibió un reporte en el C5 sobre la aparición de la víctima en el interior de un jagüey ubicado en la colonia Santa Cruz del municipio de Jonacatepec, en la zona metropolitana de Cuautla. Su cuerpo fue hallado flotando sin aparentes lesiones físicas.
La UAEM lamentó la muerte del universitario y, a través de un comunicado, manifestó “nuestra más profunda indignación ante la violencia de la que fue víctima nuestro compañero universitario, desaparecido el 20 de septiembre y encontrado este día sin vida”.
También demandó “enérgicamente a las autoridades competentes la más expedita identificación y localización del o los responsables de estos execrables e inhumanos actos que laceran gravemente la convivencia y tranquilidad de la sociedad morelense”.
No es la primera víctima. De hecho, los universitarios han sufrido asesinatos y desapariciones, así como intentos de secuestro y extorsión. Hace unas semanas, el rector, Jesús Alejandro Vera Jiménez, denunció que fue víctima de amenazas provenientes de la propia Fiscalía General de Justicia.
En esta ocasión las amenazas se dirigieron contra las hijas del rector. “Si no le bajan, les pasará lo mismo que al hijo de Javier Sicilia”, se advertía en un papel.
En marzo pasado, dos estudiantes de 15 y 16 años de la preparatoria de la UAEM, ubicada en Tlaltizapán, en la zona sur del estado, fueron asesinados y sus restos encontrados en varias bolsas de plástico y abandonados en el poblado El Jicarero, en Jojutla.
Pero sin duda el caso de dos universitarias desaparecidas es el más sonado. Jessica Cerón Salinas desapareció en agosto de 2012, cuando tenía 39 semanas de embarazo.
Ella era universitaria y desapareció cuando se dirigía del centro de Cuernavaca a su casa; según familiares, se comunicó con su mamá y le dijo que estaba por llegar al hogar; sin embargo, nunca regresó.
“La última comunicación que tuve con mi hija fue a las 11 de la noche, y jamás he vuelto a tener comunicación con ella. En su teléfono y su radio no contesta, nadie me ha llamado para pedirme rescate ni darme información respecto de mi hija ni del bebé”, indicó Celia Salinas.
Un día antes, Viridiana Morales Rodríguez se comunicó por última vez con sus familiares. La estudiante de la Facultad de Psicología de la UAEM acudió con su marido a acampar al poblado mexiquense de San Pedro Tlanixco, el 12 de agosto de 2012, para celebrar un año de matrimonio con Roberto Altamirano, egresado de la Facultad de Artes de la UAEM.
Ese día presuntamente una banda de delincuentes se llevó a la universitaria y mató a su esposo. El cuerpo de él fue encontrado sin vida dos días después de los hechos en el lugar de donde Viridiana fue levantada. (Agencia Proceso / Cuernavaca).

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