Periódico con noticias de Acapulco y Guerrero

Alerta el padre Jesús Mendoza de cierres de negocios y abandono de casas por la violencia

*Señala el encargado de la Pastoral Social de la Arquidiócesis que los sacerdotes relatan sobre situaciones de inseguridad no visibles, como el cobro de piso y las extorsiones en la zona conurbada

Mariana Labastida

El encargado de la Pastoral Social de la Arquidiócesis de Acapulco, Jesús Mendoza Zaragoza, alertó que se dan formas de violencia más disimuladas que han ocasionado el cierre de negocios y el abandono de viviendas, como el cobro de piso y las extorsiones en la zona conurbada.
El sacerdote informó que como iglesia continúan con la atención a víctimas y que en algún momento también lo harán con los victimarios, y que inician proyectos para atender a mujeres no sólo víctimas del crimen organizado sino de género, por ser una situación que les preocupa mucho.
En conferencia de prensa en el seminario del Buen Pastor, con el arzobispo Carlos Garfias Merlos, se informó del encuentro bimestral del Presbiterio de Acapulco, que tuvo como objeto presentar a los sacerdotes el proyecto de construcción de paz que la iglesia ha ido desarrollando, para que se sigan involucrando y comprometiendo en acciones concretas en sus parroquias.
Medoza Zaragoza alertó que el común denominador en el tema de violencia tanto en Acapulco como en los municipios de ambas costas que integran la diócesis, fue que hay formas de violencia e inseguridad más ocultas y disimuladas.
“En la zona conurbada, en la periferia de Acapulco persisten (las situaciones de violencia)y pareciera que todo esta en calma pero todo esá presente, aunque no es tan visible”, expuso el sacerdote.
En el encuentro, expuso Jesús Mendoza, los sacerdotes comentaron lo que está pasando en el tema de seguridad, “en el contexto en el cual hay situaciones muy agudas que están afectando a la población, pareciera que lo que se ha hecho hasta ahora por los diversos factores políticos y sociales no ha tenido resultado satisfactorios”.
Indicó que las fuerzas federales que llegaron en el 2011 no se han ido porque continúa la crisis generada por la violencia e inseguridad, que siguen los cobros de piso y extorsiones, y que en las zonas rurales y colonias populares las expresiones de violencia se mantienen y “no vemos hasta cuándo podamos ver que tiene su fin”.
Ejemplificó que la situación de violencia ha generado espacios desiertos, como en la parte alta de la colonia La Laja, por las amenazas a los ciudadanos, “tenemos situaciones de emergencia en caso de muchas familias y espacios urbanos”.
El encargado de la Pastoral Social informó que como iglesia ante el contexto de “tanta” inseguridad y violencia tiene cierta responsabilidad como sociedad, y desde su misión pastoral la han asumido primero con el acompañamiento a víctimas, el cual se da actualmente en 18 parroquias tanto de Acapulco como de Costa Grande y Costa Chica.
Las víctimas, explicó el sacerdote, son un sector importante, pero también la atención a los victimarios, la cual, dijo, tendrán que asumir en algún momento cuando se creen las condiciones para hacerlo.
Por ahora trabajan también con los jóvenes que viven en situaciones de riesgo, para fortalecerlos y que superen la tentación de involucrarse en las redes del crimen y las adicciones.
Los sacerdotes trabajaban en la construcción de paz desde las familias, y con ello para evitar la violencia intrafamiliar, y lograr una trasformación, lo cual consideró es posible. Sin embargo, se necesita interactuar con instituciones públicas y sociales.
“Lo que hacemos en las parroquias abonen a la paz, confiando que otros actores puedan hacer lo suyo. Paulatinamente abrir caminos para que los que lamentamos situaciones de violencia no nos quedemos lamentando sino hagamos nuestra parte, transformemos para que en lugar de eso ser factores de paz en donde quiera que estemos”, indicó.
Por su parte, el arzobispo Carlos Garfias aseguró que la iglesia hace el esfuerzo del proceso de formación permanente para que puedan identificarse como sacerdotes por la paz, y que su ministerio este en el compromiso de que se hagan todos los proyectos y como iglesia el compromiso por la paz.

468 ad