Aclarar hasta la más mínima duda sobre las elecciones, pide Demián Bichir
Mario Abner Colina / Agencia Reforma
Ciudad de México
A los mexicanos les gustan las cosas brumosas y que no haya claridad prácticamente en nada, consideró el actor nominado al Óscar Demián Bichir.
“Por eso estamos en este conflicto postelectoral. Creo que hoy leí que el PAN dijo que hay que impugnar las elecciones, cuando la semana pasada todo mundo celebraba, pero así es como funcionan las cosas aquí en México. Lo único que creo es que, a quien sea que vaya a quedar como gobernante de nuestro país, le conviene que se aclare hasta la más mínima duda sobre estas elecciones”, dijo el mexicano.
Ayer Bichir, Joaquín Cosío, Diego Cataño, Sandra Echeverría y el director Oliver Stone ofrecieron una conferencia de prensa sobre su película Salvajes, que se estrena el próximo viernes.
Basada en la novela homónima, de Don Winslow, la película retrata el conflicto que tiene un par de productores californianos de mariguana contra un cartel de la droga mexicana.
Oliver Stone dijo que no teme a ningún tipo de represalias por sus opiniones sobre algún tema, y por nada del mundo, aseguró ayer, dejará de hablar de política o hacer comentarios sobre lo que piensa.
“Podría cambiar mi estilo (polémico) o puedo seguir haciendo lo que creo correcto y afrontar lo que tenga que afrontar”.
Sin embargo, acotó que sabe que lo que diga no cambiará el status quo de las cosas.
“Los cineastas somos artistas, pero tenemos derecho a tener sentimientos y opiniones. Yo ejerzo ese derecho. Cuando me hacen preguntas, no huyo. Pero, bueno, el impacto que tienen mis palabras es limitado. Mis películas hablan por sí mismas. Yo he hecho películas sobre Vietnam (como Nacido el 4 de julio o Pelotón), y los estadounidenses las amaron, pero fueron a la guerra a Afganistán e Irak”, se lamentó.
Bombardeado por todo tipo de preguntas, el cineasta monopolizó con sus comentarios los 35 minutos de la charla, y, sin buscarlo, dejó segundo plano a su elenco.
Eso sí, en la sala, ambientada con llantas tiradas, conos viales de precaución, una jaula y hasta edecanes con máscaras de la muerte, tuvo palabras elogiosas y hasta divertidas para cada uno de los mexicanos que participaron en el filme.
De Cosío, quien da vida a un jefe del narco llamado El Azul, dijo que lo eligió por tener un rostro tan peculiar, ya que su personaje tenía que ser recordado a pesar de que sólo tiene apenas dos apariciones en el largometraje.
“Cuando vi la cara de este hombre en El Infierno, me gustó. ¡Es dos veces mas grande que la mía!”, expresó.
De Bichir, quien encarna al abogado de un cártel que recibe un terrible castigo, señaló que es un histrión que se la pasa gritando y sufriendo.
A Echeverría, la hija de una jefa del narco, interpretada por Salma Hayek, la piropeó por su belleza, sonrisa y buen humor en el set.
Añadió que la joven apenas había tenido “uno o dos novios en su vida”.
Bichir, ex pareja de la también cantante, no pudo hacer otra cosa que sonrojarse y reír nerviosamente.
Con Cataño, el joven miembro de un cártel, el artista de 65 años se disculpó por haber tenido que matar a su personaje tan pronto en la película, pues de lo contrario la cinta se hubiera extendido mucho.
“Un día, Benicio del Toro se me acercó y me dijo que teníamos que matar a Diego porque si no nos enredaríamos mucho”.
Aunque no estuvo presente, de Hayek no tuvo más que alabanzas, y recordó que la mexicana lo encaró hace tiempo con un “Eres un hijo…” cuando él no la consideró para un papel que se quedó Jennifer Lopez.
“Ahora le escribí diciéndole: ‘Por favor, ven a mi película’”, señaló, con lo que arrancó risas en el salón.
Cuestionado sobre si sentía inseguro al estar de visita en México, y habiendo rodado una película sobre el narco, el realizador de filmes como Asesinos por Naturaleza contestó que de ninguna manera.
“Tengo guardaespaldas que me cuidan, pero en todas partes, no sólo en México. No me siento especialmente en peligro aquí. De hecho, estuve en la calle anoche paseando por ahí”, señaló Stone, veterano de la guerra de Vietnam convertido en cineasta.




