Con el PRI, los mayores ataques a migrantes: el padre Solalinde
Después de poco más de un mes de permanecer fuera del país por razones de seguridad, el padre Alejandro Solalinde Guerra expresó sus temores por el virtual regreso del PRI a Los Pinos, y recomendó a Enrique Peña Nieto que “se renueve a sí mismo” si es que “tiene la autoridad moral y la capacidad de hacerlo”.
Solalinde, responsable del albergue Hermanos en el Camino, se vio obligado a abandonar el país en mayo pasado, luego de que él y su equipo recibieron amenazas de muerte, presuntamente de Los Zetas.
En conferencia de prensa, acompañado del director de Amnistía Internacional, Alberto Herrera Aragón, y la responsable de la Dimensión Pastoral de Movilidad Humana, Leticia Gutiérrez, el sacerdote reconoció que los riesgos que lo expulsaron del país continúan y que no han concluido las investigaciones por las denuncias que se interpusieron debido a las amenazas que sufrió.
Antes de reintegrarse a su labor como defensor de los migrantes, Solalinde hizo un llamado a Peña Nieto: “Si es que tiene la autoridad moral, primero, y tiene la capacidad para meter en cintura a su partido y su gente, no recurra al reciclado de cadáveres políticos”.
Además, el cura recordó que los gobiernos del Estado de México han sido particularmente hostiles hacia los migrantes. “Eruviel Ávila, cuando era presidente municipal de Ecatepec, quita la Casa del Migrante creada por el anterior alcalde (José Luis Gutiérrez Cureño, del PRD), quien había declarado a ese municipio santuario de los migrantes”.
Y más: durante el gobierno de Peña Nieto -dijo-, el albergue San Juan Diego, en Lechería, fue atacado en 2010 por policías federales, y en 2011 presuntos vecinos de la Casa del Migrante intentaron quemar el local con todo y usuarios.
Antes de la conferencia, Solalinde se reunió con la procuradora General de la República, Marisela Morales, y con el subsecretario de Asuntos Jurídicos y de Derechos Humanos de la Secretaría de Gobernación, Max Alberto Diener Sala.
Como parte de los acuerdos, la PGR dispuso de cuatro agentes para la custodia del sacerdote, que se suman a un número similar que tiene por parte del gobierno oaxaqueño.
Según Solalinde, en la reunión Morales le mostró un organigrama de los presuntos delincuentes interesados en acabar con su vida y con el albergue Hermanos en el Camino, pero aún falta que se definan las implicaciones de políticos en esa red delincuencial, dijo. (Agencia Proceso / Ciudad de México).




