Llevará Francisco Toledo su rechazo al maíz transgénico al Festival Cervantino
Cuando llegaron a sus manos esas fotos, casi científicas, del maíz, no se pudo resistir. “Llegaron a mis manos y las coloreé”, cuenta.
Eso derivó en un proyecto que primero se tituló El maíz de nuestro sustento, y que se presentará en el 43 Festival Internacional Cervantino con el título Sin maíz no hay Toledo, que se exhibirá del 7 al 25 de octubre en la Universidad de Guanajuato, sede León.
Se trata de más de 40 fotografías de las que no se conoce el autor, tomadas hace un siglo, en Puebla.
“Me llamaron la atención porque son fotos como científicas, miden el ancho, el grueso, el peso”, explica.
Las primeras llegaron a sus manos como obsequio de parte de su amigo, el pintor Roberto Donis, ya fallecido.
“Él, antes de morir, vino a Oaxaca y me dijo: ‘tengo un regalo para ti: te voy a dar mi colección de fotografías para el Centro Fotográfico Manuel Álvarez Bravo’”, recuerda.
Entre el acervo estaban dos o tres fotografías impresas en la época en que fueron tomadas. La calidad no era muy buena. Tiempo después, el hijo de su amigo, el fotógrafo Rafael Donis, se encontró los negativos en un mercado de la ciudad de México.
Él hizo reimpresiones, de mejor calidad y se las llevó a Toledo, quien las intervino.
“Cuanta foto veo, me pongo siempre a colorearla, le pongo bigotes”, bromea.
Al principio no concibió la serie como protesta por la cosecha de maíz transgénico en el país, pero cuando se sumó al grupo de apoyo en contra del cereal manipulado genéticamente, se dio cuenta que podía relacionarla.
Como parte de la campaña para sensibilizar a la población de las consecuencias negativas que tendría el que se siembre maíz transgénico, se exhibieron varias piezas de la serie en el Metro Zapata, de la ciudad de México, en enero de este año. (Lourdes Zambrano / Agencia Reforma / Ciudad de México).




